Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El pozo Santiago, “único” para albergar grandes instalaciones informáticas

El Principado apuesta por dar una segunda vida tecnológica a la mina y por el campus de Mieres como sede del centro de supercomputación

Por la izquierda, Juan Carlos Iglesias, Ignacio Villaverde, Borja Sánchez, Jesús Fernández, Sergi Girona, y Felipe González Coto, en la bocamina del pozo Santiago. | Gobierno del Principado

Cuando en la década de los 40 del siglo pasado, los mineros profundizaban los pozos San Jorge y Santiago, nada hacía presagiar que menos de un siglo más tarde, en esas galería se pudieran instalar equipos tecnológicos e informáticos de las más altas prestaciones. Por tras más de cincuenta años extrayendo carbón, todo apunta a que la segunda vida de las explotaciones mineras irá ligada a proyectos tecnológicos y sostenibles. Y por ello, el consejero de Ciencia, Borja Sánchez y el director de la Red Española de Supercomputación, Sergi Girona, visitaron ayer la mina allerana, un centro que este último calificó como “único” en España y con un gran potencial para poder albergar un gran centro de procesamiento de datos. Además, la apuesta por este sector en la comarca del Caudal no se queda ahí, ya que junto al rector Ignacio Villaverde, también se visitaron las instalaciones del campus de Mieres, que se postula como sede del centro de supercomputación de Asturias, que se incorporaría a la red nacional.

Sánchez subrayó que desde el Principado “estamos muy interesados en impulsar una reutilización de los pozos mineros en usos más tecnológicos”, y en este sentido, explicó que la jornada de hoy ha permitido comprobar de primera mano como un pozo como Santiago, en Aller, tiene capacidad por sus galerías o su gestión del agua. Precisamente dos características que serían aliadas en una de las características fundamentales que debe tener un espacio a la hora de albergar un centro de equipos informáticos: la refrigeración.

Este proyecto vinculado al pozo Santiago sería, según ha apuntado Borja Sánchez, el primer paso hacia la creación de la “nube asturiana”: una instalación singular que ofrezca soluciones tecnológicas, garantice la ciberseguridad y posibilite trabajar con inteligencia artificial, big data o el internet de las cosas (IoT) a las administraciones del Principado de Asturias.

Y precisamente el director del centro estatal de Supercomputación, Sergi Girona, reconocía haber visto esas potencialidades en la mina allerana. “Son instalaciones con gran potencial; las minas tienen una capacidad hidrológica y energética que son muy válidas para supercomputación, pero también para muchos otros usos”, dijo, para agregar que los pozos tienen la capacidad “de poder crear instalaciones con un impacto ecológico casi nulo, algo muy importante”. E insistió en el concepto de la refrigeración, ya que según explicó, las minas y la capacidad de poder enfriar el ambiente hasta una temperatura adecuada para estos potentes equipos informáticos sería fundamental en la reducción de costes para estas instalaciones, además del casi impacto cero que generaría. “Y estas instalaciones tienen ese potencial y esa capacidad”, señaló el también responsable del Barcelona Supercomputing Center.

La segunda vertiente de la jornada de ayer tuvo que ver con el campus de Mieres. Borja Sánchez explicó que “lo que planteamos es el interés de Asturias en incorporarse a la red española de supercomputación como un nodo más, y sería en Mieres”. El Consejero agregó que “Asturias, ya que aquí hay muchos grupos de investigación que usan servidores y capacidad de cálculo que aquí no hay, puedan exportar ese valor también hacia afuera”, y a a su vez, apuntó, “poner a Asturias en el mapa de infraestructuras científico tecnológicas singulares, en el cual está ausente hoy en día”.

Palabras que secundó el rector de la Universidad de Oviedo, Ignacio Villaverde, que también ve a Barredo como el centro más adecuado. “La Universidad lo que puede aportar es espacio, experiencia y un músculo investigador indiscutible, que puede añadir valor y que nos colocaría en el mapa de la supercomputación”, dijo, para agregar que todo ello “redundará en beneficio de nuestros grupos de investigación y su trabajo”. Y sobre Barredo como sede, explicó que va en la línea “generar un ecosistema donde este equipamiento pueda dar un salto cualitativo respecto a lo que tenemos, que va en la línea de especialización en recursos naturales y materias primas, y esto sería un paso más”.

Para Sergi Girona, desarrollar en Asturias, y en este caso en Mieres, un centro de supercomputación es algo que ve necesario. “Como coordinador de red española de supercomputación, nos gusta crear estructura por todo el territorio nacional y nos faltaba Asturias, lo echábamos de Menos, y si podemos incorporarla a la red lo antes posible, es lo primero que haremos”, manifestó.

Compartir el artículo

stats