SAÚL FERNÁNDEZ
La periferia de las ciudades es un paraíso porque es la residencia de los tipos corrientes y molientes; los que ríen, saltan y dan tumbos? Los arrabales son cunas de desamparo que, con una pizca de humor, se transforman en lechos palaciegos. Mi barrio es mi castillo. Nick Hornby (Maidenhead, Reino Unido, 1957) se mueve con soltura por el mundo más alejado de los monumentos. Es uno de los británicos de moda, un inglés afeitado y sin arabescos «british»; matrimonios en decadencia, decadencia de la burguesía, baños en Chesil Beach? «Neo-neorrealista» y un poco peliculero, con la mayor parte de sus historias se ha hecho cine. Hornby cuenta las historias naturales, relata cuentos fuera de los muros que encierran las ciudades y a los tipos serios que llevan corbata y piensan en la vida y en la esposa abandonada. Hornby se ríe del desamparo y presenta un mundo lleno de grietas.
La última novela del inglés -Todo por una chica; Slam, en la versión original- es una historieta simple: quinceañero hijo de soltera se convierte en padre de soltero. Entre medias, una estrella del «skate», un cuento de amor desubicado; el crecimiento repentino, la madurez sobrevenida. La narrativa de Hornby va toda de crecer, de abandonar el tiempo de los caramelos, de la muralla de la edad adulta. Pasó con Alta fidelidad, una novela sobre la escasa fidelidad; Fiebre en las gradas, el fútbol que da la felicidad a los infelices; Un buen chico, infancia millonaria? Hornby se presenta ahora con su poética más refinada: Sam, su protagonista, ya no es un treintañero enlagrimado por la vida que se ha ido. Sam no llega a los 16 y, demasiado pronto se ve obligado a abandonar la despreocupación de las tardes de «skate»... Por eso sus lamentos se convierten en pánico y el pánico en huida? La vida es un salto hacia delante, así se ha construido este mundo. Hornby se muestra partidario de los saltos voluntarios. «Todo por una chica» se alza sobre unos cimientos de novela juvenil? y ahí es cuando se distingue más débil, sobremanera, cuando la historia alcanza el final... Antes ha habido un lío de padres sorprendidos, hijas que quieren tener hijas y saltos hacia delante porque el futuro ya no es lo que era? Es una pequeña historia sobre los arrabales y sobre la recuperación del tiempo recordado. Una novela para leer en un sorbo. Sólo eso merece un aplauso.