EUGENIO FUENTES
Epistolario desde la casa del padre
«Una Carta es una alegría de la Tierra - denegada a los Dioses», escribió con su peculiar y anglosajón uso del guión largo y de la mayúscula la poeta estadounidense Emilie Dickinson (1830-1886). Dickinson, de quien tan sólo se publicaron cinco poemas en vida, uno de ellos sin su autorización, pasó buena parte de sus días recluida en la casa paterna, en una experiencia de místico recogimiento que sólo se permitía interrumpir para recibir a contados amigos. De ahí la importancia atribuida al millar largo de cartas que se han conservado con su firma. Nicole d'Amonville Alegría, responsable de esta edición, lo fue también de 71 poemas, publicados por Lumen en 1973. Fragmentos de un alma excelsa y enigmática.
Antes del 11-S, cuando cayó la Sublime Puerta
Las raíces de la actual violencia en Oriente Medio han de rastrearse, según el politólogo turco Hamit Bozarslan, en la brutalización que sufrieron las sociedades de la región a medida que se consumaba la decadencia del Imperio otomano. Desde la fundación de los nuevos países nacidos de la desmembración de la Sublime Puerta, las revueltas fueron una constante sólo igualada por la intensidad de la represión con la que fueron combatidas. Sitúen sobre ese delicioso lecho un culto a la lucha armada poco habitual en otras áreas, el influjo del marxismo y el islamismo, la codicia en torno al petróleo y tendrán un coctel explosivo: Oriente Medio.
El «gonzo» se encontró con los moteros
Se estrenó en las librerías españolas en 1980 y había sido publicado en EE UU en 1966, tres años antes de que sus protagonistas se hicieran mundialmente famosos por su contundente manera de ejercer el servicio de seguridad en el concierto de los Rolling en Altamont. En estos 30 años ha vuelto una y otra vez a las librerías, pero siempre acaba desapareciendo. No en vano representa uno de los ejemplos paradigmáticos de lo que es un libro-reportaje desde los presupuestos del «nuevo periodismo», subsección «periodismo gonzo». Leer Los Ángeles del infierno es asistir a una epopeya cutre y sublime a un tiempo, dictada por el genio a la pluma de uno de los personajes más curiosos que ha dado la segunda mitad del siglo XX. Desde su adolescencia, Thompson estaba seguro de que iba a «ser alguien». Y no se equivocó. A fe que no.