J. C. G.
Noventa y tres eran los años que Aurelio Suárez tenía cuando falleció en la misma ciudad que le vio nacer, Gijón, en 2003; 93 los bocetos que, buscando esa correspondencia biográfica, reúne una nueva publicación sobre el pintor gijonés que aparece en el umbral mismo de su primer centenario. El interés de la obra, de la que se han editado un millar de ejemplares numerados con el patrocinio de Coto de los Ferranes, reside, sobre todo, en el hecho de que las piezas sobre papel reunidas para este «Aurelio Suárez. 93 bocetos» son todas ellas inéditas y de que, por primera vez, cada una de ellas cuenta con un comentario individualizado del historiador del arte Alfonso Palacio, autor también de los textos preliminares junto al también historiador del arte y jefe del Departamento de Pintura del Siglo XIX del Museo del Prado, Javier Barón. En palabras de éste, el recorrido por el «sinnúmero de direcciones» que Aurelio despliega en sus pequeñas composiciones, normalmente gouaches, en papeles de 23x17 centímentros, hace percibir «la fecundidad del arte, siempre que exista el talento creativo y la capacidad de trabajo», cualidades que, para Alfonso Palacio, se plasman, en el caso de los bocetos, en «un mundo tan complejo y algo más suelto que el de sus pinturas, un mundo en el que el artista radiografía sus principales búsquedas y un mundo en el que la imaginación, el humor y la exploración de la vía onírica alientan cada una de las composiciones».
La publicación, que incluye otras referencias de interés como la reproducción de todas las carpetas en las que Aurelio Suárez archivó sus bocetos, se complementa con una tirada conmemorativa de sendos marcadores de libros editados con el patrocinio del Principado de Asturias, que también ha financiado la edición de las tres carpetas de láminas aurelianas editadas este año y de un calendario de pared y otro de mesa, a los que hay que unir otra serie de calendarios para el año del centenario patrocinados por diversas empresas asturianas.