TINO PERTIERRA
Nadie sabe lo que pasará cuando el e-book se convierta en algo tan presente en nuestras vidas como un teléfono móvil o un ordenador portátil. Pero de lo que no cabe la menor duda es de que siempre libros de papel para una inmensa minoría mientras haya editores que no den un paso atrás en la batalla por la literatura más arriesgada y combativa. Constantino Bértolo es uno de ellos, y sus muy meditadas propuestas desde el sello Caballo de Troya (y hay que felicitar a un megagrupo como Ramdom House Mondadori por acogerlo y mantenerlo contra el viento y la marea del mercado) son siempre una garantía de interés y calidad.
Las dos últimas voces a las que presta atención justifican sobradamente el riesgo. La paz social es una novela corta de Antonio Doñate que se atreve con la audacia de construir una obra coral en distancias breves. O, lo que es lo mismo, con destilar en las palabras justas y necesarias lo que otros narradores harían en mucho papel inútil. Nacido en 1969, Doñate cuenta y reflexiona. Frases cortas se deslizan con la premura de quien no quiere irse por las ramas, pero evita la fatiga insertando otras construcciones más elaboradas. Como los personajes: hechos de destellos y también de oscuridad, complejos y transparentes al mismo tiempo. Treintañeros al borde de la cuarenta, confusos y confesos, desarmados y desalmados por una sociedad que firma paces sociales sobre los cadáveres de generaciones mudas de tanto gritar. De tanto fracasar. Desoladora: sonámbulos en sus propias vidas, desengañados de casi todo, incluso de la fidelidad imperturbable de los perros.
Víctor Moreno dedica casi 400 apretadas páginas a soltar lastre literario en La manía de leer. Un libro que arrugará entrecejos burócratas. Hay libros y libros: ojito. La tesis es rompedora: leer no nos hace mejores ni, mucho menos, libres. Y es un sarcasmo perfecto que la obra tenga una subvención de la Dirección General del Libro. Recuerden: Caballo de Troya. ¿Un editor que tira libros contra su propio tejado? Sí... pero no. Es el fundamentalismo lector lo que está en la diana. Al diablo el libro como fármaco, como fetiche. Acabemos con el lenguaje deliberadamente oscuro. Adiós a los discursos confusos. Moreno declara su amor por la lectura declarando la guerra a ciertos búnkers lectores. Una obra que hace campaña contra las campañas de fomento de la lectura: un nutritivo y purificador banquete de ideas lúcidas. Para leer y subrayar.