TINO PERTIERRA
Un escritor fantástico: León Arsenal. Libro a libro construye un universo singular y en expansión donde el misterio, la aventura, la emoción y las corrientes subterráneas del ser humano se mezclan con un estilo con voz propia, y eso no es nada habitual en los tiempos que corren, tan dados a la fotocopia de formas y fondos en busca del éxito rápido y efímero. Y un autor laborioso, bien entrenado para una carrera que no se conforma con medias distancias. La luz de Egipto (Edhasa), que superó ya la primera edición en tiempo récord, es su nueva y excelente novela. Y de ella nos habla:
¿Por qué le atrapó la luz de Egipto? Me fascinó la mentalidad de los egipcios. Ese ver la creación como algo perfecto, algo que había que sostener y en la que cualquier cambio suponía una amenaza. También ese concepto de la Maat (orden, verdad, justicia) necesario para el buen funcionamiento del universo, tal como lo concebían.
¿Qué significa este libro en su obra? Un paso más. Sigo explorando caminos creativos y a veces eso implica, cosa curiosa, despojar a la obra de elementos para hacerla más ágil, más dinámica.
¿A qué lectores puede iluminarles? A todos aquellos que les gusten las novelas en niveles o, como se dice ahora, en capas. Esta novela es una de aventuras en una época concreta de la historia egipcia de lo más fascinante. Es novela histórica, por lo que ha necesitado un soporte sólido de investigación. Confío, por tanto, que sea del agrado de un grupo amplio de lectores.
¿Qué aporta a la montaña de novelas históricas de las librerías? Busco el entretenimiento del lector. Que disfrute. Apoyo esta novela en la historia pero no es un tratado sobre Egipto ni una crónica disfrazada de novela. Es eso, una novela que narra una historia y está hecha para que el lector goce de ella.
¿Habrá trilogía egipcia? No. Dejaremos que Snofru siga su camino fuera del negro sobre blanco. Otra cosa es que en un futuro vuelva sobre Egipto en otros periodos y con otros personajes. Es difícil sustraerse a escenarios tan fascinantes.
¿Cuesta vivir en la antigüedad sin perder de vista el presente? Más bien cuesta vivir en el presente sin perder de vista la antigüedad. Deprime casi echar la vista atrás y ver cómo de forma cíclica los humanos abandonan periodos brillantes para hundirse en la oscuridad y la decadencia por culpa de la corrupción, el fanatismo, los nacionalismos, la cerrazón y la codicia.