Oviedo, Antonio LORCA
La cantera del Astur es garantía de calidad y de trabajo bien hecho. Así lo atestigua el número de jugadores que la componen, los resultados deportivos que cosechan y así lo confirma el interés que los futbolistas formados en este club despiertan entre los clubes más importantes de Asturias y de fuera de la región.
En la actualidad las categorías inferiores del club ovetense están compuestas por un total de 345 jugadores, con 37 entrenadores a su cargo. «Tenemos cuatro equipos de alevines, y si quisiéramos hacer seis no habría problema», explica el presidente del Astur, Luis Cabrales del Valle. Y es que cada temporada son muchos los chavales que tratan de formar parte de esta prestigiosa cantera.
Esta temporada las cosas van bien en lo deportivo, a pesar de que se ha esfumado la posibilidad de que el juvenil de Liga Nacional pudiera subir a División de Honor. «Teníamos esperanza de subir a los juveniles, pero esta temporada no va a poder ser», reconoce el mandatario del club ovetense. A pesar de eso, el Astur tiene a un equipo en Primera en todas las categorías, y también a un B en Segunda.
«El problema es que no tenemos instalaciones para crecer más», se lamenta Cabrales, quien tiene un proyecto de mejora de las instalaciones del Hermanos Llana: «Nuestra intención es hacer una pista pegada al Llana», dice, aunque el propio presidente reconoce que habrá que «dejarlo aparcado. Cuando vengan mejores tiempos, a lo mejor se puede hacer». El Astur, con una cantera de estas dimensiones, mantiene dividida la gestión del primer equipo, que ahora lidera la clasificación en su grupo de Primera regional, y la de las categorías inferiores. «El club se divide entre el primer equipo, que se financia con los socios, las vallas del campo y la publicidad, y la Escuela, que se financia integramente con las cuotas que pagan los padres de los chavales. Ese dinero da justo para pagar arbitrajes, agua, viajes, desplazamientos, entrenadores,...», aclara el presidente de la entidad.