El Entrego, Pablo ANTUÑA
«La clave de nuestro club es la pista. Hay que trabajar con la base de la pirámide para llegar de forma sólida a la cima», con este análisis, Ángel Valle, coordinador de las categorías inferiores del L´Entregu intenta explicar su proyecto para que uno de los clubes históricos de la cuenca del Nalón vuelva a ser un referente en el fútbol base asturiano.
El club entreguín que preside José Luis Cuevas Bobes tiene en sus filas a cerca de 170 jugadores. De ellos 130 pertenecen a los ocho plantillas federadas de la base del club. Los otros 40 se reparten entre el equipo de Regional Preferente dirigido por José Antonio Redondo y la escuela de iniciación. «La idea es que aprendan y se diviertan bajo unos mínimos de orden y disciplina. Me interesa educarles para que lleguen a ser buenas personas y futbolistas», analiza el coordinador del club. Las instalaciones del Nuevo Nalón han permitido con la implantación de la hierba sintética que haya cuajado un pequeño aumento en el número de futbolistas.
De esta manera, la cantera del club se reparte de forma equitativa entre todas las plantillas. Aunque existen formaciones muy amplias, L´Entregu no quiere contar con dos por categoría para evitar afrontar con lo justo una larga temporada. «Ya nos expusimos a una sanción por retirar un benjamín hace un año y no queremos volver a caer en el mismo problema», relata el coordinador de los rojiblancos.
El equipo juvenil tiene a 18 futbolistas a las órdenes de Mastache. El cadete lo prepara Buyo con 22 jugadores, mientras que el infantil tiene a otros tantos a cargo de Yoni. Ya en alevines, el primer equipo milita en segunda categoría con 15 futbolistas y Merino de entrenador; mientras que el segundo equipo está en tercera con doce futbolistas y Ángel Valle de preparador. Ya en pista, L´Entregu tiene a tres equipos federados y una base sólida de iniciación que compite de forma amistosa. El equipo benjamín está preparado por Javi y Portillo con 15 futbolistas. En prebenjamines, Carlos dirige a los doce del primer equipo, mientras que Juanín coordina a los 14 del segundo.
En cuanto a la iniciación, el club rojiblanco tiene a una veintena de jugadores de entre tres y cinco años que se postulan como el futuro de la entidad. Varios entrenadores de la casa se encargan de preparar a estos futbolistas con un partidillo amistoso semanal y con una iniciativa que pondrán en marcha a partir de la próxima semana. «Vamos a poner en marcha una liguilla con el Alcava, Corbero y La Picota para que se empapen del ritmo de competición y no acusen la inactividad», analiza el coordinador del club entreguín. Además, desde el club rojiblanco preparan a estos chavales un día de la semana en fútbol 8 para que vayan aclimitándose cuanto antes al cambio de la pista al campo.
En cuanto a los objetivos concretos, la clave radica en mantener a sus dos únicos equipos que militan en segunda división. «El juvenil lo hicimos con lo justo, con jugadores de varios sitios y trabajando mucho por su continuidad. Aquí tendremos que apretarnos las pilas para cumplir el objetivo final. En cuanto a los alevines, tenemos una buena plantilla que va quinta en la categoría y que por poco no va llegar a la lucha por el ascenso», analiza Valle. Eso sí, el objetivo de Ángel Valle es llegar con algún equipo a primera división. «Considero que los ciclos de trabajo son de cuatro años. Los alevines de primer año y los benjamines de ahora, en un plazo de tres años más o menos, podrán estar luchando por lo máximo. Aunque la clave estará en mantenerles y que no se vayan para otro equipo», analiza.