Vigo (Pontevedra),
Miguel MARTÍN
El «efecto Stoichkov» funcionó y el Celta de Vigo logró seis meses después de su último triunfo en Balaídos la segunda victoria como local de la temporada ante el Deportivo de La Coruña (1-0), que permite a los celestes escapar momentáneamente de los puestos de descenso.
En su primera alineación como entrenador celeste Stoichkov le dio otro aire al Celta, que presentó un once con una clara vocación ofensiva que mantuvo los noventa minutos, a pesar de ir ganando, con la presencia de inicio de dos puntas -algo insólito con Fernando Vázquez- a cambio de prescindir del doble pivote, una de las señas de identidad del anterior técnico.
Con todo, el principal cambio se vio en la actitud de los jugadores, mucho más implicados y motivados sobre el terreno de juego desde el primer minuto.
El gol de Baiano en la segunda mitad permitió a los vigueses sumar tres valiosos puntos que les permiten salir del descenso.