Roubaix (Francia)
Stuart O'Grady se convirtió ayer en el primer australiano que gana la clásica París-Roubaix tras lanzar un ataque demoledor a 25 kilómetros de la meta en la 105.ª edición de la carrera del pavés, con sus 52,7 kilómetros de temible adoquinado. El australiano se presentó solo en el velódromo de Roubaix tras recorrer los 259 kilómetros en 6h09:07, haciendo inútiles los esfuerzos de un grupo perseguidor en el que iba el catalán Juan Antonio Flecha (Rabobank), que fue segundo 54 segundos después al frente de un cuarteto. Neutralizadas todas las aventuras anteriores, a 50 kilómetros del final los alemanes David Kopp (Gerolsteiner) y Olaf Pollack (Wiesenhof) y el belga Kevin Van Impe (Quickstep) adquirieron 50 segundos de ventaja y diez kilómetros después, se formó un grupo con el italiano Roberto Petito (Liquigas), Flecha, Michelsen y Breschel (CSC), Leukemans (Predictor), Grabsch (Milram) y Franzoi (Lampre). A 25 kilómetros, el grupo de Flecha alcanzó a Kopp y Van Impe, que se habían quedado solos, y entonces saltó O'Grady (CSC), que en apenas 10 kilómetros cobró un minuto de ventaja e hizo desvanecerse las esperanzas de Flecha de ser el primer español ganador en «el infierno del Norte».