Gijón, Víctor RIVERA
«Yo no sé lo que habréis sufrido los demás, pero yo desde luego mucho, muchísimo. Hacía años que no lo pasaba tan mal en un partido y con tanta impotencia y mala hostia, porque parece que nos ha mirado un tuerto». Con la expresividad habitual en él, Manuel Preciado ponía sus sentimientos encima de la mesa. El técnico cántabro lo pasó mal en el encuentro de ayer, pero sale en defensa de sus futbolistas: «Al equipo hay que ponerle una nota altísima en cuanto a casta, en cuanto a actitud. Hemos dado el cien por ciento de lo que tenemos».
Preciado se marcha contento con el trabajo de sus jugadores y valora que «hubiera sido muy injusto haber perdido este partido». Sorprendentemente, el técnico da por bueno el empate sumado ayer por su equipo. «Con el golazo de Omar hemos conseguido el premio de un punto, que no está mal si pensamos que superamos al rival en goal average y que no le dejamos sumar», valoró Manuel Preciado.
La próxima semana el Sporting visita al Hércules de Josu Uribe, pero Preciado no se preocupa demasiado porque los rojiblancos parecen más cómodos lejos de su estadio. «Fuera de casa es diferente, porque la línea que mantenemos fuera es muy buena y además recuperamos gente», reconoció. Volviendo al partido de ayer, el entrenador destacó que «nos queda el sufrimiento, porque ir perdiendo este partido no era ni medio normal». Preciado destaca especialmente el primer tiempo de su equipo, en el que «sin hacer un fútbol de muchos quilates, hemos tenido ocasiones para haber finiquitado el partido, no lo hemos hecho y el contrario, en una jugada increíble, ha hecho un gol». El técnico insiste en la defensa de sus futbolistas y remarca que «no tengo ni un solo pero que ponerle al equipo».
Respecto a la jugada del segundo gol castellonense, en la que Natalio parte de posición dudosa, Preciado evitó pronunciarse hasta ver las imágenes por televisión. «No lo sé. Yo le veo muy solo, pero no lo sé», regateó.
La lesión de Chus Bravo a los diez minutos de partido alteró los planes del técnico, que tuvo que retrasar a Míchel al centro de la defensa al no haber convocado más zagueros del filial. «Era una de las alternativas que barajábamos y precisamente no me decidí por ella, por no perder poderío en el centro del campo. Míchel está en un grandísimo momento de forma. Ha jugado muy bien atrás y Marcos ha estado muy entero en el partido», valoró. Manuel Preciado lamentó el maleficio que persigue a los defensas: «Perder cuatro centrales en una semana no es ni medio normal».