Luanco, José FERNÁNDEZ
Un afortunado gol de Chando dio la victoria al Zamora frente al Marino en un partido de muy poca calidad que acabó decidiéndose a favor de los castellanos tras una serie de errores defensivos locales.
El Marino suma ya la quinta jornada sin conocer la victoria y además con una sequía goleadora alarmante, con sólo seis tantos, tres de ellos de penalti, en lo que va de segunda vuelta.
El Zamora salió más entonado ante un Marino al que le costó mucho meterse en el partido. De todas maneras, los dos conjuntos mostraron muchas precauciones y se preocuparon más de asegurar la posesión del balón que de buscar la portería contraria, lo que provocó la escasez de oportunidades de gol. Guillermo intervino con acierto a sendos remates de Cuesta, cerca ya de la media hora de juego, mientras que por parte local fue Lara el que probó fortuna en dos ocasiones, en sendos disparos que salieron desviados.
El propio Lara fue el que dispuso de la mejor oportunidad para los de Quirós, en el último minuto de la primera mitad, cuando cabeceó al poste derecho de la portería zamorana una falta lanzada por Guaya.
El Marino mejoró algo tras la reanudación y volvió a encontrarse con el larguero de la portería de Dani, en un lanzamiento de falta de Blázquez, a los diecisiete minutos.
El partido seguía desarrollándose con igual tónica, con numerosas imprecisiones por ambos equipos, con mucho juego en el centro del campo y apenas profundidad.
A falta de dieciséis minutos para el final llegó el único tanto del encuentro, tras un centro de Pazos que los defensas locales no fueron capaces de despejar. El balón cayó a los pies de Chando, que ante la pasividad de los contrarios envió el balón a la red mientras los luanquinos reclamaron una posible situación de fuera de juego del futbolista zamorano.
Pascual, en un lanzamiento lejano de falta, estuvo a punto de sorprender a Dani, pero al final el balón acabó saliendo por encima del larguero.
Para complicar más las cosas, el Marino se quedó con diez jugadores al expulsar el árbitro a Pantiga, a falta de cuatro minutos para el final, al ver su segunda tarjeta amarilla por tocar el balón con la mano.
En definitiva, nuevo tropiezo del Marino, que no acaba de asegurar su permanencia en la categoría, ante un rival que sin demostrar ser mejor estuvo más acertado en los metros finales.
El Marino, además de perder tres puntos, afrontará el próximo partido, ante el Athletic B, que se disputará el sábado día 21, sin el expulsado Pantiga y sin el portero Guillermo, que ayer vio la quinta tarjeta amarilla y tendrá que cumplir un partido de sanción.