Fernando Alonso no tuvo ninguna opción de seguir el ritmo de Raikkonen. El MP4/22 rodaba muy lento y no sólo no recortaba distancias, sino que veía cómo se le echaba encima Nick Heidfeld, que se había mantenido tranquilo en la quinta posición. El alemán casi ni vio delante al campeón. Al primer intento serio, Alonso tuvo que ceder, consciente de su inferioridad. Era la confirmación de que nada marchaba bien. El ovetense nunca habría concedido un adelantamiento con tanta facilidad. Siempre los vende caros.
A la carrera le quedaba ya muy poco que cortar. Todo estaba dispuesto para la aplastante victoria de Massa, que se resarcía de sus errores en Australia y Malasia y conseguía el primer «hat-trick» (pole, victoria y vuelta rápida) de su carrera. Ni siquiera la parte de atrás, animada en otras ocasiones, ofrecía demasiados atractivos. Coulthard venía haciendo una buena carrera. Superó primero a su compañero Webber, luego ganó el octavo puesto y más adelante le hizo un interior a Fisichella con mucha limpieza. Estaba completando una buena carrera, igual que Webber, pero ninguno de los dos pudo terminar por problemas mecánicos. Igual que le pasó a su escudería «filial», Toro Rosso, que terminó con sus dos coches, los de Liuzzi y Speed, fuera de carrera.
La segunda tanda de parada en boxes no tuvo trascendencia en la clasificación de la carrera. Los cinco primeros cumplieron con el trámite sin mayores contratiempos y regresaron otra vez a la pista. Con los neumáticos intermedios, los McLaren parecieron tener un rendimiento algo mejor.
Hamilton aceleró su ritmo y rodaba medio segundo más rápido que los dos Ferrari. Por su parte, Alonso ofrecía la primera reacción positiva de la carrera y recortaba algo de su desventaja con Heidfeld. Mientras Davidson rompía el motor y abandonaba, Hamilton seguía menguando la diferencia que tenía con Massa. El brasileño no se inmutaba. Era tarde para que le remontasen y sólo tenía que preocuparse por dosificar su renta. Igual le pasó a Alonso cuando trató de acosar a Heidfeld al final. Le faltó tiempo. Lo mejor para el asturiano es que continúa líder, aunque sea compartido, tras una mala carrera, con un resultado que no tenía desde Hockenheim el año pasado, al margen de las dos carreras que no terminó, en Hungría y en Monza.