Navia, Jorge JARDÓN
Kico Hervás repitió triunfo en el Descenso de la Ría de Navia en un duelo impresionante con el segundo clasificado, Diego Nogueira. Puede decirse que se repitió la secuencia del pasado año con un duelo a muerte entre los dos miembros de la selección. Ambos centraron el interés de la prueba desde el comienzo, con un Hervás intratable seguido a dos metros de Nogueira. Cuando parecía que éste iba a adelantarle ya cerca de los puentes, un nuevo impulso de Hervás fue poniendo las cosas en su sitio, proclamándose un año más campeón de la prueba. A partir del duelo de los dos primeros, el interés se fue diluyendo, porque los márgenes con el tercer clasificado se iban agrandando a medida que discurrían los metros. La tercera posición sería para el nadador miembro de la selección argentina Damián Blaum. A partir de Blaum las posiciones se iban distanciando en pequeños grupos. La lucha entre Hervás y Nogueira fue algo digno de presenciar, ya que discurrió a lo largo de los cinco mil metros de la travesía. No obstante, el de Hospitalet mandó a lo largo de todo el recorrido.
En categoría femenina la ganadora absoluta fue Esther Núñez, también integrante de la selección nacional, que, una vez más, dio en la ría de Navia una lección de fuerza. El siguiente puesto sería para Margarita Domínguez, siendo tercera en entrar en meta Yurema Requena, otra clásica en las pruebas de natación de Navia. En cuanto a las pruebas de menores, hay que señalar que en la masculina A venció Santiago Fernández, del Navia, y en la categoría B, el triunfo fue para Diego Machín, del León. En cuanto a la femenina A de menores, ganó Elena González, del club de Navia, y en la B, Margarita Álvarez, del Santa Olaya. Hubo ayer, tanto durante la prueba como a lo largo de la jornada, muchísima gente, de manera que hacía muchos años que no se veían las márgenes de la ría ni los puentes tan llenos. Así que, el Descenso rompió todas sus cifras para establecer un nuevo récord, que seguramente tardará años en igualarse. En la tarde de ayer se tiraron al agua en las diferentes categorías más de quinientos nadadores, queriendo dejar en su historial deportivo su participación, nadando en una fecha tan conmemorativa como el cincuentenario de la prueba. Aunque no se registraron abandonos, lo cierto es que los nadadores, al llegar a meta, volvían a quejarse de la frialdad de las aguas, que estuvieron ligeramente por encima de los 16 grados. Los actos del día se complementaron con la ofrenda de los nadadores, presidida por el Arzobispo de Oviedo, a la patrona de Navia. Y ya como acto previo al Descenso, tuvo lugar una cabalgata folclórica, que en esta ocasión tuvo más protagonismo que otras veces, al estar presentes en ella muchas reinas de los años anteriores.