Oviedo, J. I. CASTAÑÓN
Treinta y cinco minutos después de las once de mañana se despejará la incógnita que sobrevuela la que se define como la carrera más dura de España. A esa hora está prevista la llegada a meta del primer corredor de los más de 400 que tomarán mañana la salida (10.30 horas) en La Vega, camino de la cima del Angliru. La séptima edición de la subida pedestre, organizada por el Ochobre (antes Iris Rojo), se presenta como la más abierta de las disputadas hasta la fecha. Y hay un motivo sólido. Ni Vicente ni José Luis Capitán, ganadores de las ediciones precedentes, participarán en esta ocasión. El mayor de los hermanos madrileños no estará en Riosa porque se encuentra de viaje de novios, mientras que José Luis, reciente vencedor de la Subida al Naranco y plusmarquista (1:00.36) padece unas molestias físicas que le han impedido inscribirse en la prueba. Con esta coyuntura el abanico de favoritos al triunfo se abre a hombres como Enrique de Diego, Ramón García de las Huertas o el gallego Santos Llamosas. Si algo distingue a la prueba riosana es el predominio de atletas venidos de fuera de las fronteras del Principado: 315 de fuera de Asturias frente a 112 asturianos. Por parte asturiana se confía, como siempre, en el buen rendimiento de los hombres del club organizador, encabezados por Javier Mier, Manolo Pando o Avelino Mejido, y de los luarqueses del Toscaf Recta Final, capitaneados por el veterano Nayo Villanueva. Dentro del nutrido pelotón de 400 corredores «condenados a subir» (lema de la edición 2007) figurarán 19 féminas, entre las que destaca la vasca Nerea Amilibia. La atleta de Zarauz buscará la victoria en el Angliru, que sin duda se anotará si baja en los 13 kilómetros de la carrera de 1 hora y 17 minutos, récord absoluto femenino, a cargo de la cántabra Remedios Alonso en 2003. A la guipuzcoana tratarán de detenerla en su empeño veteranas atletas como la gijonesa Carmen Suárez Corujo y la ovetense Carmen Pérez Gudín.
La meteorología, un factor que cobra especial relevancia cuando se trata de afrontar la prueba pedestre, se prevé buena y sin la visita del frío, la lluvia o el viento, los peores enemigos con los que se encuentra el corredor frente al coloso del Aramo. Un puerto que vive de las gestas del ciclismo, pero que no le hace asco al atletismo, que desde el año 2000 y sin interrupción alguna ha tomado la antorcha de la épica. Una épica que se escribe con cuatro kilómetros iniciales de subida que tienen una pendiente media del 6%, que se suaviza en el área recreativa de Viapará, para tomar tanta fuerza que en 6 kilómetros, sin descanso alguno, se suceden desniveles entre el 18% y el 24%, que causan una sangría en las piernas de los corredores, que en su mayoría han de combinar la carrera con la marcha a pie. El último kilómetro, en ligero descenso, supone el mayor alivio para los extenuados corredores, que llegan con el contador de sus fuerzas a cero. Aunque a alguno como el candasín Pepe Muñoz (Ocle) esto no le quiebra el ánimo, pues ha estado presente en cuantas ediciones se han disputado hasta la fecha.
Entrega de dorsales
El Angliru se sube mañana, pero hoy los corredores se verán las caras en las antiguas escuelas de La Vega, situadas detrás del Ayuntamiento, en las que se entregarán los preceptivos dorsales a los participantes, en horario matinal de 10 a 13 horas y de 16 a 20 horas, que se prolonga mañana entre las 8 y las 9.30 horas.
La organización ha dispuesto para abrir boca a los participantes el visionado de un vídeo de la subida pedestre de 2006 a las 16 horas, en la cafetería del hotel Sierra del Aramo. Los que tomen buena nota a buen seguro recogerán su premio en el polideportivo riosano el domingo a partir de las 14 horas.
Cortes de tráfico
Las dificultades de la Subida al Angliru van más allá del corazón y las piernas de los atletas. La estrechez de la carretera y sus brutales desniveles obligan a cortes de tráfico en el puerto que los espectadores han de tener en cuenta. Así, solamente en el intervalo que media entre las 9.45 y las 10.15 se autorizará la subida de vehículos particulares a la cima que alcanza los 1.554 metros. A las 9 horas saldrá desde la cima un autobús que bajará hasta la salida a los atletas que hayan dejado su coche en el alto riosano; mientras que a las 10.10 horas un autobús transportará desde la salida a la meta la ropa de los participantes, que a las 12.30 horas serán trasladados de nuevo a La Vega. La Guardia Civil permitirá la circulación de coches sólo hasta el área de Viapará a partir de las 11 horas.