Aarhus (Dinamarca)
La selección española comparece hoy en Aarhus ante Dinamarca con la intención de despejar su camino para la Eurocopa de Austria y Suiza, en un duelo correspondiente al grupo F en el que al equipo de Luis Aragonés le bastaría el empate para seguir dependiendo de sí mismo.
España tiene tres finales de aquí al 21 noviembre, cuando ya se conocerán las 16 selecciones que alcancen la Eurocopa 2008. Buena parte de las opciones para estar allí dependen de lo que ocurra hoy (20 horas, TVE-1). Con un empate España se jugaría en casa la clasificación ante Suecia e Irlanda del Norte; una victoria ante Dinamarca allanaría notablemente el camino, y una derrota podría dejar al combinado español fuera de su primera Eurocopa desde 1992.
El equipo español, que inició su concentración el pasado lunes, continúa envuelto en un ambiente enrarecido. Y no sólo por la decisión del seleccionador de no llamar a Raúl González, sino también por su postura de no hablar ante los medios de comunicación.
La situación es tan delicada que incluso la inquietante clasificación del equipo ha pasado a un segundo paso. Los continuos desplantes de Luis y la incapacidad de la Federación para buscar soluciones acaparan el protagonismo. Pero hay que pensar en el partido, en que una victoria noquearía a Dinamarca y el empate sería un resultado «válido», ya que frenaría la ascensión en la clasificación de los daneses.
Aunque Luis sigue sin hablar y nada se sabe del equipo, todo apunta a un bloque con un poblado centro del campo para frenar el lógico ímpetu de los daneses. Albelda y Xavi ejercerían de doble pivote, con Joaquín e Iniesta por las bandas y Cesc como mediapunta por detrás de Tamudo.
En cambio, Dinamarca acude con urgencia al partido porque sólo le vale el triunfo. Los problemas que arrastran algunos de sus presumibles titulares, como Laursen, Gravgaard, Gronkjaer, Jensen e, incluso, el sevillista Poulsen, aquejado de un proceso gripal, preocupan al seleccionador, Morten Olsen, que ya tuvo que prescindir por lesión de los delanteros Lovenkrands y Jorgensen, y del central Daniel Agger.