Gijón, V. R.
Manuel Preciado dispuso ayer una suave sesión de entrenamiento que cuidó el aspecto físico, hubo fut-voley y baño y masaje tras la sesión. La jornada festiva de ayer y el buen tiempo que hizo en Asturias durante la mañana hizo que hubiera una gran afluencia de público en las instalaciones de la escuela de fútbol de Mareo. En especial, fue abundante la presencia de niños, que animaron a los futbolistas durante el entrenamiento y esperaron a la conclusión del mismo para pedir los autógrafos de sus ídolos. Roberto, Barral y Kike Mateo fueron, junto con el técnico Manuel Preciado, los más solicitados por los jóvenes seguidores. Entre los de más edad, el más buscado era Quini, ya que había bastantes seguidores llegados a Mareo desde otras latitudes que querían saludar al ídolo de los ochenta.