HÉCTOR DELANTERO «EL AVILÉS ES, AL MENOS, TAN BUEN EQUIPO COMO EL DE ACEBAL; LLEGAMOS EN PLENA MEJORÍA»
Avilés, Juan C. GALÁN
El intercambio de jugadores entre el Sporting y el Avilés es algo tradicional, aunque hubo tiempos de mayor fluctuación que los actuales. En temporadas pretéritas, cuando las cosas les iban mucho mejor a unos y a otros, el trasiego era constante. La calidad del primer equipo del Sporting favorecía la proliferación de excedentes en Mareo, muchos de los cuales terminaban en Avilés. Por otro lado, La Toba era una mina de diamantes de los que continuamente se aprovechaba el club gijonés, que incluso llegó a tener un equipo filial en la ciudad: el extinto Vermag.
Los tiempos han cambiado y en ambos casos para peor. El Sporting tira más que nunca de cantera, mientras que el Avilés ha perdido el privilegio de recibir a jugadores formados en Mareo. No obstante, aunque pocos, aún hay casos. En el Sporting B tan sólo hay un jugador que haya vestido la blanquiazul con anterioridad: el artillero Carlos Álvarez, que jugó menos de lo deseable en el Avilés. En dirección opuesta la cifra se engrosa. Tres jugadores: Héctor, Jesús Lastra y Rubén y el técnico Pole han desarrollado la mayor parte de sus carreras en el Sporting.
Llaman la atención los casos de Rubén, Héctor y Pole. Entre los tres suman 37 años en el club rojiblanco. Rubén se lleva la palma, al haber vestido la elástica rojiblanca durante catorce temporadas, desde minibenjamines al conjunto filial, en el que jugó en Segunda B dirigido por Ismael Díaz Galán. El fino centrocampista, uno de los mejores jugadores de la Tercera División, no es ajeno al hecho de que militar en el Sporting B no tiene nada que ver con hacerlo en otro club de la categoría. «El Sporting B es un equipo para formar futbolistas. Al jugador se le transmiten unos valores, una educación, aunque también es importante el aspecto técnico», comenta el langreano.
Rubén es consciente de que para el filial sportinguista el partido contra el Avilés se prepara como si fuera uno más. «Quizá por ser el Avilés nos tengan algo más de respeto, pero Acebal nos conoce muy bien, como a todos los jugadores de Tercera», señala.
A pesar de su calidad, Rubén fue un jugador más dentro de un equipazo en el que militaban Angulo, Acebal, Sergio Fernández y Samuel. Sin embargo, Héctor iba para figura. El avilesino fue captado por el Sporting cuando jugaba en los infantiles del Navarro. Pronto se hizo con la titularidad, por delante, incluso, del mismísimo David Villa, con el que coincidió en juveniles. Su calidad no pasó inadvertida ni siquiera para el cuerpo técnico de la selección española. Héctor fue diez veces internacional, en las categoría sub-15 y sub-17. David Aganzo, entonces en el Real Madrid y hoy en el Racing de Santander, era su compañero en el ataque. Sin embargo, Quintanilla es un ejemplo de la multitud de promesas que se han quedado por el camino. El ariete es el más contundente: «Ni cuando yo estaba se miraba al contrario al plantear lo partidos ni creo que se haga ahora», señala, «Sin embargo, creo que el Avilés es, al menos, tan buen equipo como el Sporting B. El año pasado nos robaron el partido y ahora llegamos en plena mejoría. Nuestra actitud va a ser la mejor», señala Héctor. Sus palabras las refrenda el meta Jesús Lastra, que militó en el Sporting en su etapa juvenil, aunque entró en alguna convocatoria del filial. Lastra otorga todas las posibilidades de triunfo al Avilés, pero matiza: «No podemos decir que sea un partido normal. El Sporting B es un equipo distinto del resto en todos los aspectos».
El entrenador del Avilés, Pole, ha estado doce años de su vida deportiva en Mareo. Hombre de club, entrenó al equipo cadete, en el que estaba Héctor Quintanilla, y al juvenil. Además, fue ayudante de Redondo, Acebal y Javi Vidales en el Sporting B, y del propio Acebal y de Maceda en el primer equipo. A sus órdenes tuvo a jugadores como Pedro, Luis Morán o Jorge, hoy en Segunda División, o a Carlos Menéndez o Acebal, con los que se verá las caras mañana. «En Mareo es tan importante la formación del futbolista como la competición. Son jugadores muy seleccionados, y están por encima de la media de Tercera, tanto técnica como físicamente», comenta Pole, «pero no por ello son superiores al Avilés», añade el técnico moscón, que se enfrentará a uno de sus mejores amigos: Pepe Acebal.