ATLETISMO
Gijón, J. I. C.
A rey muerto, rey puesto. Marcos Peón, el buque insignia en el mediofondo de Aquilino Castaño, el entrenador gijonés vinculado al Estadio, dejó a finales del verano la Villa de Jovellanos para crecer en Madrid como matemático y como atleta. El año pasado venció en el «Monte Deva», en una pista de tierra que alterna subidas y bajada, pero ayer, presto a tomar su relevo, su compañero de entrenamientos Adrián Álvarez cogió el cetro de Peón. El gijonés del Universidad, que en 2008 quiere bajar de 1:52 en 800 y de 3:52 en los 1.500, propinó un golpe de autoridad en una carrera de 5 kilómetros con aroma festivo, propio de la fecha y de la temporada, para muchos pretemporada.
Álvarez (16:03) hizo valer su punta de velocidad en el tramo final ante un gran marchador como Jorge González (16:21), que pese a mostrar la mayor virtud de su especialidad, la resistencia, no pudo en el tramo final con el ritmo del pupilo de Castaño, pero sí doblegar a un Martín Álvarez aún convaleciente de unas molestias estomacales (16:39).
Atletas como Javier Copete, Estévez, Josep Fernández, Rufino Pérez, Benomar, Iván Nosti o Abraham García presentaron su candidatura al triunfo. Por su parte Maica Rodríguez (19:42), otra atleta de Castaño, rompió a falta de un kilómetro la compañía que la unía a la avilesina Blanca Mar Blanco (19:59), segunda como el pasado año, que logró vencer a Tamara Fernández (20:12).
La salida la dio José Suárez Costales, entrenador del Estadio, restablecido ya de su grave accidente.