El árbitro Mejuto González, «Asturiano del mes» de abril

El colegiado internacional, que comenzó a pitar a los 13 años en el colegio de La Felguera,

será el representante español en la Eurocopa del próximo mes, en Austria y Suiza

25.05.2008 | 02:00
El árbitro Manuel Enrique Mejuto González, durante un entrenamiento.
El árbitro Manuel Enrique Mejuto González, durante un entrenamiento.

El árbitro internacional Manuel Enrique Mejuto González, elegido como uno de los jueces que dirigirán la próxima Eurocopa, que se celebra en Austria y Suiza, ha sido designado «Asturiano del mes» de abril de LA NUEVA ESPAÑA en reconocimiento a su destacada labor deportiva. En plena madurez, este langreano, nacido en La Felguera, podrá resarcirse de su exclusión del Mundial de Alemania en 2006, al no pasar dos de sus ayudantes las pruebas físicas, hecho por el que fueron descendidos a Segunda División, mientras él reconocía tener la conciencia tranquila. Aquel chaval que comenzó a pitar a los 13 años, cuando era alumno del Colegio Gervasio Ramos de Langreo, espera rematar su trayectoria profesional en el Mundial de fútbol que se celebrará en Sudáfrica en 2010, poco antes de retirarse de los campos, por jubilación obligatoria, a los 45 años.

Oviedo

El árbitro internacional asturiano Manuel Enrique Mejuto González (La Felguera, 16 de abril de 1965) ha sido designado «Asturiano del mes» de abril de LA NUEVA ESPAÑA. Elegido como uno de los colegiados que juzgará la Eurocopa del próximo junio en Austria y Suiza, este funcionario de Correos, que comenzó a pitar a los 13 años, logrará sacarse la espina de haber sido excluido hace dos años de ser uno de los jueces del Mundial de Alemania, cuando dos de sus ayudantes no pasaron las pruebas físicas. Mejuto, uno de los mejores árbitros españoles del momento, espera coronar su impecable trayectoria profesional en los campos participando en el Mundial de Sudáfrica.


Para entonces, en la temporada 2009-2010, el langreano cumplirá 45 años, fecha de la jubilación para los árbitros. Pero, de momento, nadie descarta que esté llamado a dirigir las últimas rondas de la Eurocopa de junio. Lejos queda la Eurocopa de Portugal, donde España no pasó ni siquiera a cuartos, aunque antes de irse al país vecino en representación del arbitraje español, cuando se le preguntaba por la posibilidad de que arbitrara las fases finales, afirmaba que preferiría no hacerlo, con la condición de que la selección de Iñaki Sáenz llegara a semifinales.

Desde sus inicios en aquel patio de colegio en Langreo, el del Gervasio Ramos, cuando le comenzó a animar su profesor de gimnasia Enrique Blanco a que siguiera por el camino de los jueces futbolísticos, Quique, o «Quiquín», como se le conoce familiarmente en el barrio de El Puente, donde está el Ganzábal, no ha dejado de progresar. El respaldo de José Ramón Gutiérrez Fernández, que fuera árbitro en Primera, resultó capital para que desarrollase su vocación.

«Yo siempre digo que el arbitraje es una escuela de vida. A mí me forjó. Mientras otros chavales de mi edad iban de juerga, yo no podía, porque al día siguiente tenía que pitar. Con aquellos años, quizá tenía un sentido de la responsabilidad por encima de mi edad. Hay que darse cuenta de que tenía que pitar partidos de Segunda regional, con jugadores mayores que yo, y había que poner orden», reconocía en una entrevista con LA NUEVA ESPAÑA.


«Es verdad que me dicen: "Oye, vaya cara que pones a veces cuando pitas". Y entonces yo les digo: "¿Es que la Guardia Civil te pone multas sonriendo?». Así se defendía Mejuto González en una entrevista concedida hace algunas fechas a este periódico.


Mejuto González, además de árbitro internacional y de haber sido elegido «Asturiano del mes» de abril de LA NUEVA ESPAÑA, a escasas fechas de viajar a Austria y a Suiza para la Eurocopa de naciones de junio, es funcionario de Correos en la oficina central de Oviedo. Con anterioridad fue cartero en Lieres (Siero).


Está casado con Floren y tiene un hijo, Martín, al que no le gusta el fútbol. Vive en Langreo, de modo que es de la Cuenca, la del Nalón. Y, claro, simpatizante del Sporting.


Quique Mejuto asegura que le gusta bailar y afirma ser romántico, que le encantan las baladas y que se sigue entusiasmado por Whitney Houston cuando canta la de la banda sonora original de la película estadounidense «El guardaespaldas».

Buscador de deportes

Enlaces recomendados: Premios Cine