Oviedo
El avilesino Miguel Fernández Castañón, que ganó junto al cántabro Julio Martínez el Descenso Internacional del Sella, declaró ayer a «Efe» que se sintió «extranjero» en su tierra pese a ser un palista «de casa» y ha añadido que, frente a esta sensación, se encuentra «orgulloso» por la alegría que supuso su éxito para los palistas asturianos.
«Joya», como es conocido el mayor de los hermanos Fernández Castañón, se recuperaba ayer de la doble celebración que disfrutó por su gesta deportiva y el aprobado reciente en las oposiciones de Magisterio, que le asegura su estabilidad laboral como profesor de un colegio leonés.
Sin una sola marca publicitaria en su vestimenta, pala o piragua, el avilesino compitió eclipsado en la competición deportiva más mediática. Asume que era la pareja del rey del Sella y que la principal K-2 rival era la de Manuel Busto y Milín Llamedo, pero él reivindica que igualmente es y se siente asturiano. «Sí, yo también soy de casa», bromeó al tiempo que lamentó su exclusión del grupo de deportistas que lucen el lema «Paraíso Natural», que ha solicitado en varias ocasiones.