Gijón, J. E. C.
Tras el primer entrenamiento matinal en Mareo, Diego Castro se desplazó al Hospital Begoña, donde le realizaron una resonancia magnética en el pie derecho, que le venía ocasionando molestias en los últimos días. Fue una medida de precaución del cuadro médico rojiblanco y en ella se descartó una lesión grave. El jugador sufre un contusión en el astragalino, con edema post-traumático de un golpe recibido en un partido.
De esta forma Diego Castro será sometido a tratamiento fisioterapéutico y no tendrá un parón en la preparación de pretemporada. El gallego respiró tranquilo porque «no tengo una lesión importante. Me tenían preocupado esos dolores en el pie, especialmente cuando golpeaba el balón, porque no cesaban. El golpe lo recibí en un partido y no le di importancia».
Sí dio un susto el canterano Noel Alonso al hacer un cambio de ritmo y fallarle el tobillo. «Creí que tenía algo importante al caerme, pero luego ya me recuperé y pude seguir», explicó el lateral zurdo.
También durante un partidillo de entrenamiento disputado a partir de las 10 de la mañana a punto estuvieron de saltar chispas entre dos «trenes» de gran fortaleza como el central francés Gregory, que se emplea con mucha fuerza en todas las acciones, y el delantero David Barral, que no se arruga ante nadie.