Gijón, J. E. CIMA
El Sporting lo tiene claro: quien quiera a alguna de las perlas rojiblancas tendrá que ir de cara y poner sobre la mesa una cantidad de dinero contante y sonante. Sólo así se distingue, según el club, una oferta seria de un cúmulo de rumores. Ante esta ausencia de ofertas precisas, el entrenador, Manuel Preciado, cuenta con Roberto Canella y Míchel como jugadores de la plantilla para afrontar la segunda temporada en Primera.
Otra cosa es que el Zaragoza ya tenía un acuerdo para fichar a Canella y que su técnico, Marcelino García, insiste en la contratación del lateral zurdo de Pola de Laviana. Pero falta el aval que demanda la Caixa para dar el visto bueno al traspaso. Desde Zaragoza incluso se habla de que el propietario del club maño, Agapito Iglesias, estaría dispuesto a venir a Gijón a hablar directamente sobre la contratación de Canella y solucionar definitivamente un traspaso que se daba por hecho y que sufre una inexplicable demora. Iglesias es multimillonario y su club podría pagar esos 4 millones de euros que pide el Sporting, pero también queda claro que de momento no quiere avalarlos personalmente y que busca otra solución negociada.
En cuanto a Míchel, en el Sporting no han recibido aún esa anunciada oferta del Birmingham y por eso no se valoran cuestiones que no son realidades. Lo cual no impide que el manager y entrenador del club inglés, Alex McLeish, quedara encandilado con el centrocampista lenense y esté convencido de que podría hacer de Míchel un elemento destacado de su equipo en la Premier League.
Desde Inglaterra se avanza una posible oferta por Míchel en torno a los 3,5 millones de euros. En este caso la propuesta económica estaría encauzada a través de la firma Boss que representa al centrocampista. Como el Sporting también aseguró que las negociaciones de traspaso no se iban a realizar durante la reciente visita del equipo a Birmingham, sino que de ser serias tendrían que tener lugar en Mareo, no extrañaría un viaje relámpago de mandatarios del club británico a las instalaciones rojiblancas.
Mientras tanto, el Sporting quiere conseguir una ampliación del contrato de Míchel porque sabe que aparte del citado club inglés también hay otros de las islas que le siguen -el Bolton hizo una oferta que se rechazó a finales de 2008- y otros clubes españoles como el Valencia y el Villarreal van tras los pasos del jugador. Manuel Vega-Arango, presidente del Sporting, reitera una y otra vez que un equipo se hace fuerte creciendo con la gente de la cantera y promocionando a sus grandes valores. Y Míchel es un valor en alza en su labor de organizador y de lanzador de juego a las bandas.
Canella es otra joya de Mareo, aunque en su caso el club ya cuenta con un repuesto de garantías con José Ángel. De manera que su venta, a buen precio, no se vería mal. De ahí que Marcelino García, que iniciaba ayer con su equipo, el Zaragoza, una concentración en Stuttgart (Alemania), donde se enfrentará al equipo local y seguirá hasta el sábado, volverá de inmediato a la carga para cerrar la contratación del lateral lavianés. Incluso que presiona al propietario del club para que lo logre rápido. El Zaragoza busca varios defensas, un centrocampista y un delantero y entre esos seis está Canella como prioridad. Marcelino quiere montar un gran equipo en este regreso de los maños a Primera y le faltan varias e importantes piezas. Canella trabaja a diario con el Sporting, como Míchel, mentalizado en hacerlo lo mejor posible para ganarse el puesto en dura competencia con José Ángel. Sabe que tiene contrato largo con el Sporting y que su continuidad o salida no depende de él sino del acuerdo entre ambos clubes.