Oviedo, Elena CASERO
Xavi Moré está contento con su actuación del pasado martes ante el Marino. El extremo derecho, que llegó a la disciplina oviedista el martes de la pasada semana, señala que lo que más le gustó de su debut es el poder haber ayudado al equipo. «Estoy satisfecho porque uno siempre quiere contar y ayudar al equipo», señaló al término del entrenamiento de ayer por la mañana, «además, tuve la suerte de actuar en algo más de 25 minutos y pudimos remontar ese gol en contra, aunque después perdiésemos en la tanda de penaltis». A pesar de no haber logrado el trofeo «Aniceto Campa», Moré hace una lectura muy positiva del enfrentamiento ante el Marino, un encuentro que, al igual que el resto de amistosos de los azules durante este mes de agosto, «sirven para ganar un poco más de confianza con los compañeros, ir entrenando con ellos y coger la forma física, porque restan 15 días para el comienzo de la competición oficial».
El interior, quien reconoce no haber recuperado aún la forma física -lleva únicamente cinco entrenamientos-, confía en poder estar lo antes posible en el mismo estado que sus compañeros. «Me falta bastante para ponerme al nivel del equipo», confiesa, «pero a medida que pasan los entrenamientos y los partidos, pues uno se va encontrando mejor».
En cuanto a sus nuevos compañeros, Moré apunta que se está adaptando muy rápido al grupo, gracias en parte a que ya conocía a algunos. El jugador, con experiencia en Segunda B, destaca sobre todo la regularidad del equipo, una cualidad, a su modo de ver, muy importante para poder desempeñar un buen papel en la categoría. «No estamos teniendo altibajos y damos la talla contra los equipos fuertes, aunque quizá nos esté costando un poco más ante los que a priori pueden tener un nivel menor, pero en cualquier caso, las sensaciones del equipo son buenas».