DAVID VILLA
Futbolista asturiano del Valencia
Valencia, Pau FUSTER
Tras el verano más movido de su vida y una rueda de prensa al inicio de la pretemporada, David Villa concedió la primera entrevista al diario valenciano «Superdeporte», del mismo grupo editorial que LA NUEVA ESPAÑA. En ella, Villa insiste en su lealtad al Valencia, las ganas con que afronta la temporada y aboga por la mejora del contrato de Mata para apuntalar el proyecto deportivo del club.
-¿Esperaba verse a estas alturas como jugador del Valencia?
-Siempre he dicho que me he sentido jugador del Valencia, como dije el último día, antes de irme concentrado con la selección así he pasado todo el verano.
-¿Ha limpiado de su mente todo lo sucedido?
-Amo esta profesión y disfruto mucho de ella cada día. Por eso siempre tengo la misma ilusión. Desde hace un tiempo he limpiado mi mente, estoy tranquilo, ilusionado y con ganas de que empiece lo bueno.
-¿Qué ha sido más difícil de borrar de la mente?
-Quizá cuando el Valencia me notificó que lo mejor para todos era que me marchara. Para mucha gente puede ser un motivo de alegría, pero para mí, con todo el cariño que he tenido aquí y con las ganas de defender esta camiseta, fue un momento duro; pero gracias a Dios luego todo cambió y para mí todo eso está olvidado.
-¿Es cierto que llegó a llorar en Sudáfrica?
-Sí, lo pasé mal. Pasaron muchas cosas y yo tenía que atenderlas. Andaba todo el día pegado al teléfono, avisando a mi familia de lo que pasaba. Lo pasé mal porque allí tenía que estar a todo lo que conlleva la selección, pero cuando no entrenaba tenía que estar pendiente de otras cosas que creo que no me pasaron factura, porque lo borraba cuando me tocaba entrenar y jugar.
-¿Se ha demostrado que mientras no se firma un contrato no se puede dar nada por cerrado?
-De hecho, el club nunca me notificó que se había llegado a acuerdo alguno. Por eso nunca me he sentido jugador de otro equipo que no fuera el Valencia, porque nadie me dijo ni que hubiera un principio de acuerdo.
-¿Ha tenido la curiosidad de mirar su factura de móvil durante la Copa Confederaciones?
-Sí, claro...
-¿Se considera un adicto al móvil?
-No. Odio hablar por teléfono. Sí que cuando estoy aburrido me gusta enviar mensajes a mis amigos, pero no me gusta nada mantener conversaciones telefónicas.
-Pusieron en su boca estas declaraciones: «Sólo quiero ir al Madrid» y «sólo quiero ir al Barça». ¿Las hizo?
-Tengo la conciencia muy tranquila: nunca he hecho declaraciones públicas ni privadas con un periodista durante todo ese tiempo. La gente puede interpretar lo que quiera. No puedo ir convenciendo a cada persona de lo que yo pienso.
-¿Hicieron esos clubes todo lo posible por ficharlo?
-Tampoco lo sé a ciencia cierta porque las negociaciones se hicieron con el Valencia. El club creía que lo mejor era venderme y la única condición que puse es que quería quedarme en España porque no contemplaba este año marcharme a una Liga extranjera.
-¿Es Villa mejor o peor que Ibrahimovic y Benzema?
-No lo sé, eso se demostrará en el campo, cuando vayan pasando las jornadas.
-¿Celebrará con más rabia los goles contra esos equipos?
-No, igual. Todos los goles que he marcado siempre los he celebrado con mucha rabia, tanto en el Valencia como en la selección. Ojalá pueda marcarles muchos.
-Real Madrid y Barcelona lo querían fichar, el Valencia necesita dinero y se ha quedado. ¿Ha sido culpa de su representante?
-Creo que nadie se tiene que sentir culpable, se ha dado mucho bombo a todo. Hay mil casos durante el verano de interés por jugadores. El Valencia supo rectificar: cuando llegaron las ofertas, no las aceptó, y nada más. Hay que valorar también el esfuerzo que ha hecho por retenerme porque las ofertas no han sido por uno o dos millones de euros, sino por mucho dinero.
-¿Echó de menos en esos momentos más cariño de Emery?
-No, porque en aquel momento... aunque sí soy consciente de que él quería que hablásemos y con la situación que había prefería que acabara la Copa Confederaciones para hacerlo porque yo quería evadirme de todo lo demás. Soy consciente de que Emery siempre ha querido que me quedara, no porque sea más guapo o más feo, sino porque mi rendimiento siempre ha sido óptimo, he dado la cara por el club y es normal que la gente quiera que me quede.
-¿Cómo se sintió con brazalete de capitán en Old Trafford?
-Para mí es un orgullo ser uno de los capitanes, porque el Valencia es un club de muchísimo peso y llevar el brazalete o estar dentro del grupo de capitanes es un peso grande. Me gusta tener esas responsabilidades que hacen que seas aún más competitivo y rindas mejor.
-¿Están el Real Madrid y el Barça en otra Liga?
-Económicamente no se puede competir con ellos, pero deportivamente sí porque en el campo seremos once contra once. Pese a que ellos han tenido más facilidades económicas que nosotros, y que el Sevilla, Villarreal o Atlético, podemos estar ahí y su superioridad la deberán demostrar dentro del campo.
-¿Acabar entre los cuatro primeros es una obligación?
-Si el equipo se hubiera clasificado para la Champions, nada de lo que ha pasado en el verano habría ocurrido, no sólo en el plano deportivo sino también en el económico.
-¿Qué opina de la situación de su paisano Mata?
-El de Mata no es un caso típico porque si la economía del club fuese la adecuada, no habría ningún problema. Ha demostrado sobre el campo su valía y debería estar en el top de la plantilla. Al chaval nadie le ha regalado nada y el club sabrá hacer frente a una renovación tan importante como es la de un jugador de 21 años tan experto.