Pola de Lena, Elena CASERO
El Oviedo goleó al Lenense en un flojo encuentro en el que los azules obtuvieron demasiado premio para el juego que desplegaron sobre el terreno de juego. El conjunto local plantó cara a los oviedistas y aguantó casi una hora con su portería a cero, hasta que su desgaste físico comenzó a pasarle factura.
El partido sirvió al técnico azul, Raúl González, para seguir probando a todos sus efectivos, aunque en esta ocasión reservó a parte de sus mejores jugadores. El avilesino decidió dar descanso a Dani Hedrera, Pelayo, Miguel e Invernón, y tampoco pudo contar con Gonzalo, Iván Ania, ni Rubén González, con molestias físicas.
Como ocurriera en el encuentro de la pasada semana en Oreyana ante el Ribadesella, el Oviedo salió de inicio con los cinco juveniles que se encuentran realizando la pretemporada con el primer equipo, y que sobre el terreno de juego mostraron sus ganas de hacerse con la única ficha libre que queda. Ernesto, el que más posibilidades tiene de hacerse un hueco en la primera plantilla, fue uno de los más destacados, siendo el autor del pase de dos de los goles de los azules.
La primera parte pasó sin pena ni gloria, a pesar de las buenas internadas por la banda derecha de Ander Larrea, que jugó durante los noventa minutos; de Jandrín por la banda izquierda, y de Sergio Villanueva, que ocupó la posición de mediapunta por detrás de Nacho Méndez. Por su parte el Lenense, que plantó cara durante los 45 minutos, apenas llevó peligro a la portería defendida por Iván Serrano, casi un espectador más del encuentro.
Tras el descanso, Raúl González introdujo a Javi Barral, Curro y Manu Busto, y el juego, a pesar de seguir siendo algo espeso, ganó en intensidad. En el minuto 58 llegó el primer gol de los oviedistas, obra de Nacho Méndez tras una buena jugada individual de Villanueva. Apenas tres minutos después, en el 61, Jandro amplió el marcador gracias a un pase de Ernesto.
Con el 0-2 a favor, Raúl González introdujo más cambios, y Manu Busto, Rayco y Rubén García saltaron al terreno de juego. El delantero canario puso en apuros en varias ocasiones a la zaga de Lenense, aunque fue Javi Barral, en el minuto 81, el que anotó el 0-3. A falta de siete minutos para el final, una buena internada de Ernesto dejó el balón a los pies del ariete canario, que no perdonó y anotó el 0-4 definitivo.