Oviedo, Elena CASERO
La plantilla del Oviedo ya sólo piensa en la Liga. Eliminados ya de la Copa del Rey y sin la posibilidad de disputar la Copa Federación, los jugadores tienen un único objetivo y la primera cita es el domingo en Guadalajara.
De lo sucedido en el partido del miércoles ante el Atlético Ciudad de Lorquí, en el que los azules dijeron adiós a la Copa del Rey, Iván Ania lo resume en que «hubo diferentes circunstancias que no nos acompañaron, como el calor, y no supimos jugar el partido». Tras una primera parte en la que la línea defensiva hizo aguas en algunos momentos, lo que propició el primer gol de los locales, los azules salieron en la segunda parte más motivados, o como dice Raúl González: «El balón se bajó más y pudimos jugar mejor y entrar en el partido», pero tras la remontada iniciada con el penalti transformado por Curro y el gol de Jandro, las ilusiones se fueron tras el tercer tanto de los murcianos, anotado por Guerra. «Está claro que no estuvimos acertados en momentos concretos del partido», reflexiona Ania, «pero no fueron sólo fallos de los jugadores de atrás, ya que las labores defensivas yo creo que debe realizarlas todo el equipo, pero ahora sólo nos queda pensar en el partido de Guadalajara».
Hace ya nueve años que el Oviedo no pasa a la tercera ronda de la competición copera. Esa temporada 1999-2000 dirigía el equipo Luis Aragonés y en sus filas militaba Iván Ania. «En el fútbol se dan muchas situaciones y la que teníamos ese año era distinta que la de ahora, pero lo que está claro es que esta temporada nosotros teníamos mucha ilusión por llegar lejos y por poder enfrentarnos a equipos de superior categoría», recuerda Ania, quien a nivel personal se mostraba satisfecho por haber jugado su primer partido de competición oficial como titular, «ya que a todos nos gusta jugar y poder ir cogiendo el ritmo».
Los oviedistas están pasando una de sus semanas más duras en lo que a desplazamientos se refiere. El martes viajaron a Lorquí y regresaron ayer a última hora de la tarde. Aunque en un principio estaba previsto un entrenamiento a su llegada, Raúl decidió dar descanso a sus jugadores y volver hoy al trabajo. A pesar del agotamiento apenas hay tiempo para preparar el partido del domingo, ya que el sábado por la tarde deben viajar a tierras castellano-manchegas. «Aunque estamos cansados», comenta Ania, «debemos llegar al fin de semana en las mejores condiciones, ya que seguramente será un partido difícil, pero si el equipo está bien no vamos a tener que preocuparnos por los rivales, pues somos de los más fuertes de la categoría».
Tras el primer empate cosechado en el Tartiere la pasada semana ante el Toledo, los oviedistas irán a buscar una victoria que los coloque en la parte alta de la tabla, «especialmente tras los dos puntos que se nos escaparon en la primera jornada», señala el interior azul. Para ese encuentro el técnico oviedista, Raúl, cuenta con las bajas seguras de Miguel, por sanción, y de Dani Hedrera, que estará de dos a tres semanas sin jugar debido al esguince de tobillo con el que el jugador ha regresado de Lorquí. Un problema más para el técnico azul, que desde el inicio de la pretemporada ha tenido problemas en la línea defensiva con las lesiones de Rubén y de Gonzalo. La buena noticia es que ambos jugadores parece que ya están recuperados.