Xorret de Catí
«Ha sido una etapa en la que he sufrido desde el primer momento. Las heridas me han molestado y se me ha hecho muy cuesta arriba. Traté de perder el menor tiempo posible, por eso decidí subir a mi ritmo en el Xorret de Catí sin entrar a los acelerones», explicó Samuel Sánchez tras cruzar la línea de meta. A pesar de haber perdido tiempo con sus rivales -ahora es sexto en la general a 1.03 minutos del líder Alejandro Valverde-, el ovetense no arroja la toalla. «La Vuelta no está sentenciada, ni mucho menos. Quedan muchas etapas importantes y aún puede pasar de todo. Ahora, lo que más me preocupa es recuperarme de los golpes y heridas y tratar de aguantar hasta llegar al descanso del jueves», concluyó.