Xorret de Catí (Alicante),
Carlos DE TORRES
Gustavo César Veloso (Xacobeo) logró en Xorret de Catí estrenar el palmarés español en la presente edición de la Vuelta, y lo hizo en una novena etapa que dejó como notas más destacadas el liderato de Alejandro Valverde gracias a los 8 segundos de bonificación de su tercer puesto en meta y el retroceso del asturiano Samuel Sánchez hasta la sexta plaza de la general, tras acusar en la última subida las consecuencias de la caída que sufrió el domingo.
«He pasado la noche con dolores, sobre todo en el lado derecho y en la espalda. No puedo respirar bien. Espero que no me moleste mucho porque la jornada será exigente», señalaba el ovetense al comienzo de la etapa de ayer. Samuel aguantó bien con el grupo principal hasta la corta pero durísima ascensión final al Xorret de Catí. Allí cedió ante los ataques de Cadel Evans y Alejandro Valverde, aunque al final los daños no fueron muy considerables. Se dejó 50 segundos respecto a los favoritos y ahora es sexto en la general, a 1:03 del nuevo líder.
Veloso sacó gloria de la escapada del día. Fue el único que aguantó las terribles rampas del Catí, un muro de 5 kilómetros con rampas hasta del 20 por ciento; una subida que a más de uno recordó las temibles rampas del Angliru. La segunda plaza fue para el italiano Marco Marzano (Lampre), a 21 segundos, y la tercera para Valverde, el más fuerte entre los favoritos, y el más ambicioso. El murciano entró tercero a 40 segundos, y a su rueda pasaron De la Fuente, Cadel Evans, Gesink y Basso a 41. El premio de la bonificación (8 segundos) llevó a Valverde al podio para recoger el jersey oro.
Valverde sacudió el árbol en la segunda etapa de montaña con final en alto. Esta vez su equipo no trabajó, pero se apuntó a «la tensión de la carrera» cuando vio que «algunos pasaban dificultades». Esas dificultades se referían a Ezequiel Mosquera y, fundamentalmente, a Samuel Sánchez. El gallego se dejó 1.12 en la meta y el campeón olímpico 1.29, pagando las consecuencias de la caída en la víspera. Los rivales olieron su debilidad y el asturiano pagó los platos rotos.
La general se va aclarando. Se presume el duelo Valverde-Evans, ambos separados por 7 segundos. El joven holandés Gesink es tercero a 36 segundos y se muestra combativo en las cumbres. Puede ser un rival incómodo. Por detrás Tom Danielson e Ivan Basso esperan por debajo del minuto. Así, en teoría, llegará la jerarquía de la Vuelta a la próxima cita con la montaña, en Andalucía, con tres finales seguidos en alto de Velefique (el viernes), Sierra Nevada (sábado) y La Pandera (domingo).
Samuel, sexto a 1.03, no queda en absoluto fuera de combate, pero su maltrecho esqueleto le jugó una mala pasada. «Queda mucha Vuelta», recordaba en meta el medallista de oro en Pekín.
Hoy se disputará la décima etapa de esta 64 edición de la Vuelta en el que el pelotón deberá cubrir los 169 kilómetros que llevan desde Alicante a Murcia, y con el alto de la Cresta del Gallo, de segunda categoría, a menos de 20 kilómetros para el final y que podría provocar emboscadas. El control corresponderá al Caisse d'Epargne, que quiere a Valverde de líder en su tierra.