Oviedo, E. CASERO
«Ese asunto quedó, por mi parte, zanjado, y me refiero que fue una cuestión que evidentemente no se hizo bien, se hablaron demasiadas cosas, incluso todavía de vez en cuando salen a relucir cierto tipo de comentarios sobre ese tema en momentos que no vienen al caso ni a cuento», apuntó ayer Raúl González en relación a las conversaciones que en plena pretemporada llevó a cabo el máximo accionista de la entidad, Alberto González, con el técnico Fernando Vázquez, con el fin de sustituir a Raúl. Ayer, el técnico asturiano aseguraba al final del entrenamiento a preguntas de los periodistas, que «yo he estado siempre en mi sitio, no me he metido con nadie, he cumplido con mi obligación que era la de ascender al equipo en la temporada pasada... ¿Cuál ha sido mi delito? Si alguien puede desconfiar de mi trabajo con los mejores números del fútbol español, pues entonces ¿qué grado de perfección tengo que alcanzar o mi equipo tiene que alcanzar en su rendimiento para que a lo mejor uno no pueda ser cuestionado?», sentenció Raúl, quien señaló además que «ese asunto se suscitó en su momento, el consejo de administración me dio su opinión, y nada más. Si en algún momento determinado, alguien, quien sea, tiene algo que censurar hacia alguien, que dé nombre y apellidos, día y hora».