Avilés, Albina FERNÁNDEZ
El nuevo Ganzábal acoge hoy, a las 18:00 horas, uno de los clásicos del fútbol asturiano entre el Langreo y el Avilés. Y al igual que sucedió el pasado año, la situación es muy distinta para ambos. El equipo blanquiazul llega en plaza de descenso y necesitado de puntos después perder los tres partidos que disputó en los que sólo marcó un gol y recibió cuatro, mientras que los langreanos, con seis tantos, son los segundos máximos goleadores tras el líder, Universidad, y sólo recibieron un gol, sumaron cuatro puntos y su reto será ganar en casa por primera vez en la temporada dado que en el debut empataron (1-1) ante el Gijón Industrial.
La Liga acaba de empezar y en el Avilés nadie quiere hablar de urgencias, pero la realidad es que el equipo necesita un triunfo cuanto antes para creer en sus posibilidades. «Si seguimos trabajando como hasta ahora y estamos acertados, podemos sacar el partido», señaló el técnico, José Manuel Muñíz. «Nosotros creamos muchas ocasiones y los contrarios marcan en una que nos hacen. La suerte tiene que ponerse de nuestro lado algún día», indicó Goyo, el capitán. «Da mucha rabia perder por la mínima cuando somos superiores como contra el Condal», añadió el defensa Iván Miranda, que vuelve a la que fue su casa tres temporadas.
El de hoy será el décimo choque en Tercera entre ambos conjuntos en Ganzábal y romperá la igualdad existente en esta categoría puesto que ambos equipos ganaron tres partidos, perdieron tres y empataron también tres. Sumando los diez partidos de Segunda B, el balance es claramente favorable a los avilesinos, que ganaron ocho, perdieron cuatro y empataron siete.
La última victoria blanquiazul fue la pasada temporada y llegó en el mejor momento, cuando el equipo llevaba cinco jornadas sin ganar. Fue la primera victoria de Paco Fernández, ex técnico del Langreo, que sustituyó a Roberto Robles.