Gijón, V. R.
Ha pasado ya mucho desde que Carlos Álvarez debutase con el primer equipo en Motril ante el Granada 74. Desde entonces, el ariete ha seguido marcando goles sin parar en el filial mientras se le negaba una nueva oportunidad en el primer equipo. Incluso, ha perdido la condición de titular indiscutible en el filial. De hecho, el de Alcalá fue el primer encuentro que jugó de inicio esta campaña. Carlos Álvarez marcó dos goles que dieron el triunfo al equipo de Abelardo. A éstos hay que sumar el que marcó una semana antes en la derrota ante el Puertollano saliendo del banquillo.
«Son dos goles importantes porque dan tres puntos, no como el que marqué el otro día», defiende el delantero. El fútbol no ha sido del todo justo con este ariete que mantiene un idilio permanente con el gol. En un año en el que los técnicos del primer equipo rechazaron firmar un tercer delantero, Carlos Álvarez se perfila como una buena alternativa a la «doble B» que forman Bilic y Barral.
A pesar de que durante mucho tiempo se entrenó con el primer equipo, este año vio cómo otros compañeros hacían la pretemporada a las órdenes de Preciado. Él prefiere mantenerse prudente y hablar en el campo, firmando goles decisivos para el equipo: «Esto va domingo a domingo y hay que hacer más. Lo importante es que el equipo gane, no se puede mirar sólo a Carlos Álvarez».
Lo cierto es que la escuadra que dirige Abelardo ha tenido un inicio prometedor, con seis puntos en tres partidos. «El año pasado teníamos nueve en dieciséis jornadas», repasa Carlos Álvarez. La próxima semana visita Mareo el Leganés, un histórico que lidera el grupo tras haber ganado los tres encuentros que ha disputado.