Gijón, Víctor RIVERA
La de Alberto Lora es una historia de adaptación. El talentoso futbolista madrileño compensa su falta de centímetros con unas envidiables condiciones físicas y un buen manejo técnico. Además, ha tenido siempre la inteligencia necesaria para ir amoldándose a las necesidades del equipo hasta convertirse en un futbolista que puede jugar prácticamente en cualquier posición. Sus inicios como delantero en la cantera del Real Madrid han quedado ya muy lejos. Lora llegó al Sporting y al fútbol profesional como centrocampista, pero ha jugado también de mediapunta y ahora de lateral derecho. Y nunca le ha fallado a su entrenador.
Las comparaciones son siempre odiosas, pero en el fútbol actual la polivalencia abre puertas a cualquier jugador. Lora, criado en la «fábrica» blanca, parece seguir los pasos del centrocampista francés del Madrid Lass Diarra, al que ya no es extraño verle jugar de lateral derecho cuando el guión lo requiere. El rojiblanco estrenó demarcación ante el Almería y se movió con la soltura de un lateral hecho a medida para el puesto. «Sabía que tenía una labor difícil en una posición nueva para mí. Estuve concentrado al máximo, escuché los consejos de los compañeros y del entrenador y salí del partido bastante contento por cómo habían salido las cosas», valora.
La empresa no era sencilla. Además de los problemas de adaptación que pudieran surgirle, el madrileño tenía que medirse a un especialista en el interior izquierdo como Crusat: «Tiene una velocidad increíble y traté de estar lo más cerca posible de él para frenarle». El del Sporting llegó a sacar de sus casillas a su adversario, quien incapaz de superarlo se lio a empujones.
Lora se ha confirmado como la alternativa a Sastre que andaba buscando Preciado sin demasiada fortuna. Al capitán le ha salido un competidor de los que no se lo van a poner fácil. «No tengo ni idea de qué posición ocuparé a partir de ahora. Voy a seguir trabajando y trataré de hacerlo lo mejor posible donde me ponga el entrenador», anuncia.
Si Lora se mantiene como titular en el lateral derecho, el próximo domingo en Mestalla se dará una curiosa circunstancia, ya que tendría que cubrir al que fuera su compañero de delantera en los equipos inferiores del Real Madrid. «A Mata lo conozco y sé cómo juega», explica en referencia al delantero asturiano. Lora no se esperaba tener que hacer este marcaje, pero la sorpresa para Mata puede ser mayúscula porque «me conoció cuando yo jugaba de delantero, así que son bastantes las posiciones que me he retrasado».
El pasado domingo, el Sporting ganó tres puntos de oro y Preciado, un lateral derecho de quilates. «Gracias a Dios, todo salió bien», apunta Lora. Y Preciado sí que respira tranquilo.