RAFAEL BIEMPICA
El segundo partido de Liga y el primero en casa del Sporting, en la segunda temporada consecutiva en Primera División, deparaba varios alicientes. Por un lado, la presentación en casa en partido oficial, además con los cinco fichajes de titulares: Juan Pablo, Botía, Gregory, Ribera y De las Cuevas, que estuvieron a buen nivel, lo mismo que el resto de sus compañeros, y por otro lado, la reforma en marcha del estadio.
El rival fue el Almería, un equipo destinado a la zona baja de la tabla y que, si bien realizó varios fichajes, lo peor fue que se quedaron sin su goleador, Negredo.
Gran entrada en El Molinón y un partido muy entretenido, en el que el Sporting salió más convencido en el triunfo que el rival y pronto consiguió el primer gol, tras un gran centro de Lora que no pudo rematar De las Cuevas, pero que, sin embargo, aprovechó Diego Castro con un fuerte tiro desviado por un defensa.
El Sporting seguía presionando y si bien el Almería intentaba atacar, sobre todo por la banda izquierda con el escurridizo Crusat, apenas inquietaban a los de casa y, por el contrario, eran los locales los que de verdad llegaban con peligro.
Al descanso, el Sporting ya mereció algún gol más, pero no se acertaba en los metros finales.
En la segunda parte, el Almería salió con nuevos bríos, pero pronto se fueron apagando ante la solidez del Sporting, que montaba rápidos contraataques que por mala suerte no dieron fruto.
Al final, justa victoria por 1-0, corta por las ocasiones y por el juego realizado y que sirve para dar confianza de cara a los próximos partidos.