Oviedo, Elena CASERO
Raúl González se muestra optimista de cara al partido que los azules disputarán mañana ante el filial del Atlético de Madrid. Muy satisfecho con el trabajo desarrollado por su plantilla en los últimos días, confiesa que para ese choque «espero lo mejor del Oviedo, sólo tenemos que mostrar más eficacia y consistencia en aspectos defensivos, algo en lo que ya el equipo va mejorando, y tener más finalización, llegada; es decir, mayor verticalidad en esos momentos en los que el partido está en el aire».
La buena segunda parte que el equipo despachó ante el Alcorcón ha dado confianza a los jugadores, que esta semana, a pesar de no haber tenido jornada de descanso, han entrenado con más motivación si cabe que en semanas anteriores, y que ayer, día de ensayo voluntario, acudieron en mayoría a las instalaciones de El Requexón, algo que su técnico valora sobremanera. «Aunque no vinieran todos, la respuesta ha sido favorable porque a nivel profesional cada uno sabe lo que le interesa y le conviene», comentó ayer el avilesino.
El partido de entrenamiento que los azules disputaron el jueves dejó entrever algunos cambios en el once que salió de inicio la pasada jornada en el Tartiere, teniendo muchas posibilidades Iván Ania y Rubén García de entrar en el equipo titular. La victoria de los teóricos suplentes por 1-5 es algo que Raúl González achaca a lo que denomina «síndrome del peto», y que, según el entrenador oviedista, viene ocurriendo desde la pasada temporada. Su explicación es que los jugadores que visten el peto durante la sesión «se encuentran un poco más presionados y forzados, y el otro equipo juega más suelto y suele ganar, pero cualquier entrenador tiene que tener un conocimiento exhaustivo de su plantilla y debe saber que hay jugadores que entrenan bien y el domingo no dan la medida, o viceversa, futbolistas que se crecen cuando van bien las cosas y cuando van mal se vienen abajo», dijo el técnico, dando a entender que lo que se vio el jueves quizá no sea lo definitivo.
En cuanto al rival de mañana, Raúl lo define como un equipo «con mucha intensidad a la hora de presionar, con proyección y con posibilidades, pero el Oviedo también, así que vamos a ir a Madrid con mucha ilusión y con ganas de hacerlo bien y de conseguir el primer triunfo oficial en Liga».