Oviedo, Elena CASERO
El Oviedo emprendió ayer rumbo a Madrid con el único objetivo de lograr esta tarde (17.00 horas, TPA), la primera victoria de la presente temporada ante el filial del Atlético de Madrid, que cuenta con 5 puntos tras haber logrado dos empates y una victoria desde el inicio de la competición.
Los azules se encuentran altos de moral tras haber conseguido en la pasada jornada igualar un partido que se les había puesto cuesta arriba, y mostrar una imagen mucho más positiva que la de semanas anteriores. Para el encuentro de esta tarde Raúl González no podrá contar con Pelayo, que ayer se retiró de la sesión de entrenamiento con un esguince en el tobillo izquierdo, y deberá guardar reposo durante un par de días.
Durante el ensayo que los oviedistas realizaron antes de viajar a Madrid, Raúl González siguió apostando por el mismo once de supuestos titulares que alineó durante el partido de entrenamiento del jueves, y que tiene como grandes novedades, además de la entrada de Iván Ania, Rubén García y Javi Barral por Mario Prieto, Manu Busto y Armando Invernón, y la presencia de Xavi Moré en la convocatoria, un posible cambio de estrategia por parte del avilesino, pasando de su tradicional 4- 2- 3-1 a un 4- 4- 2 con Rayco como compañero de Miguel en punta. El resto del once lo formarían Aulestia bajo los palos; Rubén González, Gonzalo, Jorge Rodríguez y Javi Barral en defensa; y un centro del campo integrado por Jandro, Curro, Rubén García e Iván Ania. En el banquillo quedarían Iván Serrano, Mario Prieto, Manu Busto, Xavi Moré, y Nacho Méndez o Larrea, ya que uno de estos dos últimos deberá ver el choque desde la grada.
Los oviedistas, tal y como señalaba el viernes su técnico, afrontan este choque con la idea de continuar la estela de la segunda parte del encuentro ante el Alcorcón «y poder lograr el primer triunfo en Liga».
Enfrente tendrán al filial colchonero, un conjunto del que Raúl González destaca su regularidad. «Se trata de un equipo que no ha perdido ningún partido desde que iniciaron la pretemporada y que tiene el comportamiento propio de los filiales , es decir, que lo mismo en un momento te la pueda liar como puede tener algún error propio de su juventud», comenta el avilesino, «un conjunto con calidad, con un buen contraataque, rápido por bandas, y que alterna el juego corto con el largo, con variedad en su fútbol y con mucha intensidad a la hora de presionar».