Oviedo, E. C
El técnico del filial del Atlético de Madrid, Antonio Rivas, cuenta con los efectivos justos para afrontar esta tarde el encuentro ante los oviedistas.
A las bajas por lesión de Campillo, Regalón y Portilla se les han unido las del portero De Gea, Keko y Koke, que fueron convocados por el primer equipo rojiblanco para el partido que disputaron ayer ante el Barcelona, y la del uruguayo Gallegos, concentrado con su selección nacional sub-20. Unas ausencias que no inquietan sobremanera al técnico manchego, quien en una entrevista que ofrecía esta semana aseguró que era un orgullo para él que Abel Resino llamara a jugar con el primer equipo a alguno de sus jugadores, y que ayer declaraba que siempre trataba de hacer ver a sus futbolistas «que todos son titulares y luego tenemos que elegir el domingo», además de sentirse «orgulloso de mis jugadores porque sé que si falta alguno el que sale lo va a hacer bien».
El posible once colchonero para esta tarde está formado por Joel en la puerta; Jaime, Atienza, Pulido y Sergio en defensa; el centro del campo con Sergio Marcos, Joshua y Jiménez; y arriba Borja, Molino y Cedric.
El filial rojiblanco, que aún no conoce la derrota desde que comenzó la pretemporada, afronta este encuentro con muchas ganas, según reconocía Rivas, ya que «va a ser un partido muy especial para mí por los años que pasé en el club, y muy atractivo, puesto que nos enfrentamos a uno de los "gallitos" de la categoría, y para mis futbolistas es un aliciente tener enfrente a un rival así».
A sus hombres, el manchego les ha pedido «descaro, que jueguen tranquilos y que intenten hacer cosas en el partido porque lo que me puede molestar es que no se intente».