Oviedo, E. C.
Un partido de horseball lo disputan dos equipos formados por seis jugadores, cada uno de ellos, con su respectivo caballo o yegua. El objeto del juego es realizar el máximo de canastas en la cesta del equipo rival. El balón mide 65 centímetros de circunferencia e incorpora seis asas de cuero. Dentro del terreno de juego puede haber únicamente cuatro jugadores por equipo, permitiéndose un número indefinido de cambios mientras el juego se encuentra parado.
El terreno de juego es un rectángulo de 60 a 75 metros de largo de 20 a 30 metros de ancho. En cada banda del fondo del terreno de juego se encuentran las canastas situadas perpendicularmente al suelo. De lado a lado del terreno de juego se sitúan unos tubos inflables llamados budas que delimitan el área de juego y que los caballos deben saltar para entrar y salir.
Para marcar un punto, desde el momento en que la pelota se pone en juego es necesario que se realicen tres pases entre tres jugadores diferentes del mismo equipo. Cada partido es controlado por tres árbitros. El principal sigue las evoluciones del juego de cerca y a caballo, y además hay un arbitro de silla y un tercer juez que controla el tiempo.