Gijón, Víctor RIVERA
<Marcelino garcía toral:>
Cuatro años después de su última visita a El Molinón, Marcelino García Toral (Careñes, Villaviciosa, 14-8-65) vuelve a casa. El técnico ha coleccionado éxitos desde que dejó Gijón. Ascendió al Recreativo, consiguió la permanencia en Primera por primera vez y, de paso, la mejor clasificación en la historia del Decano; clasificó al Racing de Santander para la Copa de la UEFA por primera vez en su historia y ascendió al Zaragoza, empresa más compleja de lo que pudiera parecer. Marce, como le gusta que le llamen, se ha instalado en el éxito y vuelve a El Molinón para reencontrarse con un Sporting en racha.
-¿Cumplirá el sueño de jugar contra el Sporting en Primera?
-Sí. Es gratificante para las dos partes y ojalá se repita este momento durante muchas temporadas porque será un buen indicador, tanto para el Sporting como para mí.
-Ha pasado ya mucho tiempo desde aquella visita con el Recre a las pocas semanas de dejar Gijón.
-Sí, estaba aún muy reciente mi paso por el Sporting. Es un momento precioso y diferente para mí.
-¿Qué recibimiento espera?
-Ninguno en especial. Me quedo con el cariño que me dio la afición del Sporting durante el tiempo que estuve dirigiendo al primer equipo, que es lo realmente importante. Nos lo ofrecieron a todo el cuerpo técnico, tras un inicio muy complicado. Ahora entiendo perfectamente que, a quien tiene que apoyar la afición del Sporting es a su equipo y a su entrenador. A mí me toca pasar por allí, afortunadamente, y para mí será una bonita experiencia.
-Aún quedan jugadores de su época.
-En cinco años es normal que las plantillas cambien. De Sastre y Mate Bilic guardo un gratísimo recuerdo, en todos los terrenos. Cuando coincidí con ellos tuvieron un gran rendimiento y un gran comportamiento. También me encontraré con Quini y con mucha gente.
-Verá a su amigo Iñaki Tejada.
-Con Iñaki habló habitualmente. Tenemos una buena relación que perdura desde aquella experiencia que tuvimos juntos en el filial y en el primer equipo. Somos dos personas bastante afines en la manera de entender el fútbol y él me ayudó mucho, tanto en lo profesional como en lo humano, de forma fiel. Siempre le desearé lo mejor.
-¿Qué le parece el nuevo Sporting?
-Lo he visto poco y lo he estudiado menos. Desde hoy sí que lo analizaré en profundidad. Al Sporting lo veo siempre que puedo, pero como aficionado, sin analizar su juego.
-Al final llegó Rivera, un jugador al que ya quiso traer usted.
-Sí, es un futbolista que siempre fue de mi agrado. No sólo lo quise llevar al Sporting, también a más sitios, pero él estaba en el Betis que es un gran equipo. Es un gran futbolista que ofrecerá un buen rendimiento al Sporting. Siempre me han hablado muy bien de él.
-¿A quién más destacaría?
-No voy a destacar a nadie en concreto, creo que forman un grupo joven y con ilusión. Las incorporaciones les han venido muy bien. No va a ser un rival fácil, y menos después de la moral que tendrán tras sus dos últimos resultados. Aunque vengamos de perder, nosotros también somos un equipo difícil que está haciendo las cosas bien, aunque con poco acierto en los momentos puntuales.
-El lateral izquierdo sí que le gustará?
-Sí. Canella es un futbolista al que quisimos incorporar esta temporada, pero no lo logramos. Estábamos convencidos de que su incorporación era buena para el presente y para el futuro del Zaragoza, pero no se pudo realizar. Igualmente estoy muy contento con la plantilla que tengo a mi disposición.
-Unas semanas después de que se frustrase el fichaje de Canella, se dio por hecha la incorporación de Negredo en una cantidad mucho más elevada, ¿cómo es posible?
-Es muy fácil, depende de las condiciones de pago de cada operación.
-El caso es que al final se quedó sin los dos.
-Sí, ése es el caso.
-¿Qué partido espera?
-Creo que va a ser igualado y que el equipo que tenga más acierto ante la portería rival ganará.
-El Zaragoza viene de dos partidos perdidos y acuciado por las bajas, parece un buen momento para enfrentarse a ustedes.
-Más que por los resultados, que no son definitivos, este partido nos viene en un momento complicado por la situación que tenemos en la plantilla. Estamos plagados de bajas y con muchísimos problemas en algunas zonas del campo. Está claro que estamos pasando por una situación muy delicada.
-¿Le hizo mucho daño la lesión de Uche?
-Sí. Ya estábamos con dos delanteros específicos y ahora me encuentro con que en seis meses no voy a poder contar con el fichaje que hicimos para arriba y que iba a ser muy importante para nosotros. Dentro de la plantilla no tenemos un futbolista que pueda sustituirle.
-¿Estará Lafita en Gijón?
-No lo sé. Depende de los trámites administrativos. Ahí me pierdo un poco. Deportivamente, me gustaría utilizarlo el máximo tiempo posible porque tenemos pocas opciones de medio campo hacia arriba.
-¿Está más desequilibrada esta Liga que otras?
-Se da una situación bastante similar a la de la temporada anterior. Creo que hay dos equipos para el título, cuatro para repartirse las competiciones europeas y el resto para la pelea por evitar el descenso y acercarse lo más posible arriba.
-¿Considera al Sporting como un rival directo?
-Está en el grupo de los restantes.
-¿Y el Zaragoza?
-Nosotros, también. Salvo los seis grandes, todos estamos más o menos igualados.
-¿Hay alguien que valga casi cien millones de euros?
-Cuando se pagan, supongo que será que los vales. Yo como entrenador prefiero tres de treinta que uno de cien, pero las personas que están en esos clubes han tomado esa decisión.
-¿A quién ve más fuerte, al Madrid o al Barça?
-Al Barça. Las plantillas pueden ser similares, pero como equipo el Barça está, a día de hoy, muy por encima del Madrid. Tiene una estructura ya totalmente definida, en la que mayoría de los futbolistas están de la temporada pasada y el entrenador es el mismo. Creo que el Barça, si conserva el nivel de la temporada pasada o incluso progresa un poco y conserva la motivación, es el mejor equipo del mundo.
-Desde que dejó Gijón lleva cuatro años de éxitos continuos, ¿cuál es su secreto?
-Sobre todo disponer de buenas plantillas, tanto en el aspecto profesional como humano. Ésa es la clave. Luego, el cuerpo técnico intentamos trabajar mucho, tener mucha dedicación y ser lo más coherentes posibles en los planteamientos.
-¿Qué importancia tiene el entrenador?
-Los entrenadores intentamos trabajar con nuestros criterios. Este cuerpo técnico no se va a quedar atrás en dedicación y en intentar controlar las máximas variables que afectan al rendimiento.
-¿Qué meta profesional se pone?
-Ninguna, el día a día. En este mundo del fútbol, y más perteneciendo al gremio de entrenadores, no vale la pena hacerse planteamientos de futuro. Los resultados y el trabajo nos irán colocando en uno u otro sitio. El mero hecho de entrenar en Primera División ya es un privilegio que me deja totalmente satisfecho.
-Hasta ahora sólo ha conocido el éxito, ¿está preparado para el fracaso?
-Sí. No pienso en él, por supuesto, pero puede llegar porque en el fútbol depende de muchos factores. Habría que analizar en qué situación se produce. Nosotros confiamos tremendamente en nuestro trabajo, en nuestra metodología y en la capacidad para hacer grupos humanos.
-¿Se ve en un grande?
-Es algo que no me paro a pensar. Mentiría si dijera que no me gustaría entrenar a un equipo con las máximas opciones. Ahora estoy en un buen club, que está pasando una etapa de consolidación y crecimiento.
-El Zaragoza es un buen club, pero me refería a un grande de los grandes.
-Para un entrenador como yo, dirigir al Madrid o al Barcelona es una utopía, es inviable a corto y medio plazo. Otra cosa sería los del siguiente grupo, eso es más asequible. Para entrenar a un Madrid o un Barcelona tienes que haber sido un entrenador con grandísimos éxitos o haber sido un futbolista de esos equipos.
-¿Es la selección un sueño imposible?
-Es muy difícil y, sobre todo, lejano. A la selección la contemplas como la culminación de tu carrera profesional.