Vigo
Un seguidor del Sporting para el que el fiscal pedía un año y siete meses de prisión y 15.000 euros de multa, tras ser acusado de agredir a un aficionado del Celta en las inmediaciones del estadio de Balaídos, ha sido condenado finalmente a pagar 21.000 euros tras llegar a un acuerdo con la acusación.
Los hechos, que se juzgaron ayer en Sección Quinta de la Audiencia Provincial, con sede en Vigo, sucedieron el 30 de marzo de 2008, cuando ambos equipos se encontraban en Segunda División. Según consta en las diligencias previas, el acusado, del que no se ha facilitado su edad, sólo las iniciales, P. C. C., se encontraba en el exterior del estadio de Balaídos cuando golpeó con una barra metálica a un aficionado del Celta. Como consecuencia de los golpes recibidos en la cabeza, el aficionado del Celta sufrió la rotura de varias piezas dentales y tres cicatrices en la cara. La víctima pasó quince días ingresada en un hospital y necesitó de noventa días para curar sus heridas.