Gijón,
Víctor RIVERA
Enrique Castro, Quini, cumplió ayer sesenta años y el gol se puso de fiesta por el aniversario de uno de sus mejores especialistas. Fue una jornada emotiva en la que El Brujo fue de celebración en celebración. Los momentos más emocionantes se produjeron cuando un redactor de deportes de la TPA abordó al brujo a la salida de la oficina y le entregó una tarta de chocolate con el número sesenta. Quini sopló la vela, le hincó el diente y repartió con todos los presentes no sin antes formular un deseo: «Que el Sporting logre la permanencia y, si puede ser, sin sufrir tanto como el año pasado».
Por la tarde, el Brujo asistió a un homenaje en el Ateneo de La Calzada. Fue una reunión de amigos en la que compartió recuerdos con muchos futbolistas de aquella generación y en la que se proyectó el partido de homenaje que en su día disputaron el Sporting y el Real Madrid en El Molinón.
Todo eso fue ayer, pero aún le queda el plato fuerte. Será este noche, en los prolegómenos del encuentro ante el Zaragoza. La grada de El Molinón, como es habitual, cantará el himno del Sporting y a su conclusión por todo el estadio retumbará el «Cumpleaños feliz» dedicado al mejor futbolista de la historia del Sporting.
Posteriormente será el turno de los futbolistas rojiblancos, que a buen seguro querrán dedicarle a su actual delegado una victoria y algún gol. Éste sería uno de los obsequios que más apreciaría el ex delantero internacional, que ganó siete veces el trofeo «Pichichi», y que siempre ha mantenido una relación muy especial con el gol. Quini disfruta de días felices con su Sporting, su familia y sus amigos, que son muchos.