Gijón, Víctor RIVERA
Ante la tentación de caer en la euforia y de cantar victoria prematuramente, Manuel Preciado hace un llamamiento a la calma. El Zaragoza llega a Gijón mutilado por una decena de bajas, es cierto. Pero ya se sabe que un animal herido es todavía más peligroso. «Es cierto que tienen una racha horrorosa de lesiones, culminada con la de Uche. Sí, es verdad que tiene muchas bajas. Nosotros también tenemos alguna, pero no es mi problema», defiende el entrenador rojiblanco.
Acto seguido, Preciado se deshace en elogios hacia su rival: «El Zaragoza es un fenomenal equipo y, aunque es evidente que tienen bajas de peso, sobre todo en la parte de arriba, si uno mira su alineación ve que sigue siendo un fenomenal equipo». Por un momento, Preciado se pone en la piel de Marcelino y concede que «es cierto que quizá tenga menos posibilidades de elección por el tema de las bajas, pero el once que va a jugar me merece un profundo respeto porque es muy buen equipo».
El técnico rechaza la idea de que alguien pueda ir confiado esta noche a El Molinón. «La gente es inteligente. Sabe quiénes somos nosotros y sabe que cualquier partido que disputemos en Primera División cuesta Dios y ayuda sacarlo. Y éste más», argumenta el entrenador rojiblanco. Preciado quiere evitar a todas costa que se menosprecie al conjunto maño, por muchas ausencias que tenga, y por eso resalta que «el Zaragoza creo que es el séptimo presupuesto de la Liga y con eso creo que está todo dicho».
Tiene razón el cántabro en que el conjunto aragonés no es un recién ascendido al uso. «Es cierto que es un equipo que acaba de ascender, pero que está hecho para cotas altas, para ser el primero del grupo de los torpes. El primero después de los seis grandes», insiste el técnico del Sporting. Con estos mimbres, Preciado se muestra convencido de que «nadie que vaya a El Molinón en su sano juicio puede pensar que va a ver un partido tranquilo o fácil, en absoluto». De hecho, el entrenador se pone al frente de los prudentes: «Yo espero las máximas dificultades». Y eso no quiere decir que no confíe en sus futbolistas, puesto que también espera que «podamos solventarlas y ganar el partido, pero a base de hacer las cosas muy bien y de trabajar muchísimo».
Cuando la vista se vuelve ya hacia el Sporting, la pregunta parece obligada: ¿habrá muchos cambios? «No lo tengo decidido todavía. Tengo que pensar una serie de cosas y a ver cómo viene alguno que anda un poco cargadillo», regatea el técnico. No obstante, su pasado lo traiciona. Siempre que el Sporting ha disputado tres encuentros en una semana Preciado ha rotado medio equipo. «Camacho está tocado y hay otros bastante cansados y quiero saber qué sensaciones tienen, así que hasta mañana no decidiremos nada», sigue esquivando hasta que por fin se sincera: «Hay puestos en los que sí que va a haber cambios, pero en otros puestos quiero saber cómo están los que jugaron el otro día y cómo han recuperado, antes de tomar una decisión».
Tras analizar el encuentro de esta noche, se le pide al técnico una valoración sobre la supremacía de los dos grandes en la Liga actual. «Desde que yo tengo uso de razón es parecido. Sí que es cierto que el Barça y el Madrid están un peldaño por encima de todos los demás, pero yo creo que ha pasado siempre, salvo algún año que ganaba el Athletic, la Real, el Dépor, el Valencia? Ahora quizá se ha agudizado un poquito más con el pedazo de equipo que ha hecho el Barça y con la cantidad de pasta que se ha gastado el Madrid», argumenta el técnico rojiblanco. Preciado abunda en que «las diferencias se han ampliado un poco más, sobre todo en el caso del Barça, con el resto un poco menos. Fui a Santander a ver el partido y la verdad es que tienen una superioridad insultante, acaban el partido a la media hora».
Por otro lado, el técnico no se mostró molesto por los extraños horarios en los que el Sporting ha tenido que jugar en tres de los cuatro primeros partidos de Liga. «Qué más me da jugar un miércoles que un jueves. Como si nos ponen un lunes por la noche, es una gozada jugar estos partidos y enfrentarte a estos equipos», señala. Preciado completa su razonamiento señalando que «llevamos un mes de competición y ya hemos jugado en el Camp Nou, en Mestalla y ahora viene el Zaragoza, todo un histórico. Tenemos que trabajar al máximo para seguir disfrutando de esto».
Un aspecto que sí preocupa al técnico es que el horario (las diez de la noche) pueda mermar la afluencia de espectadores a la grada de El Molinón. «Espero que el campo presente buen aspecto y que no nos durmamos, porque es un poco tarde», casi bromeó.
Al contrario de lo sucedido en otras temporadas, Preciado evitó ayer las preguntas en las que se hacía referencia a la presencia de posibles informadores de Marcelino en los entrenamientos del Sporting: «Nos conocemos todos ya, no hay problema». Así pues, el entrenador del Sporting lanzó un mensaje de prudencia a quienes ven un chollo en la visita de un Zaragoza con diez bajas. Tal parece que Preciado estuviese poniéndose la venda antes de hacerse la herida.