Barcelona, Agencias
El director general corporativo del Barcelona, Joan Oliver, ha reconocido que en marzo pasado puso en marcha una «auditoría de seguridad» para «proteger» a cuatro vicepresidentes del club, después de que uno de ellos, Joan Franquesa, tuviera indicios de que estaba siendo seguido. Oliver ordenó dicha investigación sin permiso de los vicepresidentes y sin que lo supiese el presiente del club, Joan Laporta, según desveló ayer un diario barcelonés.
«No queríamos espiarlos, sino protegerlos. La prueba de que no hay nada que indique que es irregular u ofensivo es que se ha hecho público y no ha habido actuación alguna por parte de nadie», manifestó Oliver en rueda de prensa.
Oliver explicó que fue Franquesa quien pidió al club que «verificara» si era objeto de una investigación externa al club. «En marzo, Franquesa se dirige al club para decirnos que tiene indicios de que está siendo investigado, y nos pide por favor que verifiquemos su situación. Dados los antecedentes, con amenazas al presidente, robos de ordenadores y otros accidentes, nos pareció que la petición era razonable y tenía sentido extenderla a otros vicepresidentes, los señores Boix, Ferrer y Yuste», comentó.
Así pues, Oliver asegura que encargó una «auditoria de seguridad» y que se compartió esa información con los cuatro vicepresidentes, quienes tienen los resultados en su mano. «Fue un proceso normal, dentro de las muchas cosas de seguridad que nos vemos obligados a hacer. Fue un hecho más, sin trascendencia», añadió, aunque sí admitió que «sí puede existir una clave electoral si quieren porque se trata de cuatro vicepresidente del club que cobraron una relevancia pública por cuanto todos podían ser candidatos a la presidencia».
Preguntado sobre el coste de la auditoría, Oliver informó de que se destinaron 56.000 euros a la operación, al tiempo que desveló que el presupuesto para seguridad del club es de 4 millones de euros.
«Esta auditoría de seguridad se ha hecho dentro del más escrupuloso respecto a la ley y no viola ningún precepto», aseguró Oliver, que insistió en que Laporta tuvo conocimiento de ella justo cuando el resto de vicepresidentes tuvo el informe en sus manos. Preguntado por qué Laporta no fue informado en tiempo real, Oliver concluyó: «En este club se toman mil determinaciones y se informa cuando es relevante».
El gran Ladislao Kubala tiene desde ayer una estatua de bronce de unos dos metros junto al Camp Nou. La imagen fue descubierta ayer -en la foto-, en un acto presidido por Joan Laporta, que no quiso pronunciarse sobre las investigaciones a sus vicepresidentes.