Madrid, Agencias
Sin apenas tiempo para digerir la victoria (0-2) frente al Villarreal, el Real Madrid volvió a ejercitarse ayer en Valdebebas para preparar el choque de mañana frente al Tenerife, en un partido en el que podrían volver al equipo el centrocampista Xabi Alonso, que ya trabajó con normalidad junto al resto del grupo una vez superada su lesión, y el defensa central Pepe, cumplida la sanción de diez partidos por los incidentes del encuentro de la pasada campaña ante el Getafe.
El tolosarra sufrió ante el Zurich en la Liga de Campeones una fuerte contusión en el tríceps de la pierna derecha que, en principio, lo iba a mantener entre siete y diez días fuera de los terrenos de juego.
Una semana después de que se le diagnosticara la lesión, Xabi Alonso ha acelerado su vuelta y podría incluso formar parte de la lista de convocados ante el Tenerife.
Pepe, por su parte, ya ha cumplido su sanción. «Eso ya es pasado. Quiero mirar adelante, poder jugar y ayudar al equipo. El club siempre me ha apoyado y ahora me toca a mí demostrar en el campo mi agradecimiento», señaló el central.
Mientras, el resto de lesionados continuó con su trabajo específico de recuperación en el gimnasio. Así, Arbeloa, Metzelder y Van Nistelrooy permanecieron en el interior de las instalaciones junto a Garay, el último en unirse a la enfermería madridista. El central argentino, que iba a ser titular ante el Villarreal, sufrió una gastroenteritis aguda que lo dejó fuera del partido, siendo sustituido por Gago, desplazándose Lass al lateral derecho y Sergio Ramos al eje de la zaga.
El Madrid volverá hoy al trabajo en la que será la última sesión antes de concentrarse para el partido de mañana ante el conjunto insular. A puerta cerrada y en el Santiago Bernabeu, Manuel Pellegrini ultimará los detalles para buscar su quinta victoria consecutiva en Liga.