Avilés, A. FERNÁNDEZ
El entrenador del Marino, Rogelio García, está pendiente de la evolución del centrocampista Castaño y el lateral derecho Piero, ambos con unas décimas de fiebre e inicios de gripe, para determinar las rotaciones a realizar en el partido de mañana ante el Condal. El técnico confía en que al final podrá contar con los dos futbolistas, los únicos que tienen algún problema físico. «Espero que sea algo pasajero y que no tengamos que lamentar nuevos casos en el vestuario porque ya tenemos una plantilla bastante corta como para tener este tipo de problemas», señaló.
Castaño no jugó el miércoles frente al Gijón Industrial y, de recuperarse, volvería al once inicial en el centro del campo, mientras que Piero es uno de los cuatro jugadores luanquinos que fueron titulares en todos los encuentros disputados hasta ahora junto con el portero Guillermo, el central Pantiga y el centrocampista Miki. El lateral derecho, además, consiguió en el gijonés campo de Santa Cruz su primer gol de la temporada y el primero de su equipo en la victoria por 2-3 ante al Gijón Industrial.
Las aguas en el seno del Marino volvieron a su cauce después del enfado del técnico por «el relajo» de su equipo el miércoles, una circunstancia que Rogelio García no quiere que se vuelva a repetir. «Ya hablamos de ello con más calma, y espero que no volvamos a cometer estos errores y que no volvamos a confiarnos porque así no vamos a ninguna parte», señaló. Y es que el entrenador azul sabe que su equipo es uno de los principales favoritos al título e incluso a recuperar la perdida categoría de Segunda B, pero es consciente de que nadie les va a reglar nada y exige el máximo a sus jugadores en cada partido. «Si no nos ponemos las pilas lo pasaremos mal porque este es un campeonato muy igualado y porque todos los equipos salen con el plus de vencernos por aquello de ser uno de los favoritos», señaló.
García podrá comprobar el domingo, ante el Condal, si los jugadores tomaron nota de sus exigencias. Los de Noreña llagan a Miramar después de ganar dos de los cinco partidos jugados, perder dos también y empatar (1-1) en Santa Cruz con el Gijón Industrial. «Es un equipo con gente alta, veterana y experimentada que empezó bien la temporada y que nos puede complicar mucho la vida si nos relajamos», señaló.
Los de Luanco son claros favoritos para mañana pese a las reticencias de su entrenador. El Marino ganó los dos partidos que disputó en Miramar ante el Llanes (2-1) y el Unión Popular de Langreo (3-1), dos de los equipos llamados a meterse entre los cuatro que jugarán la liguilla de ascenso. Mención aparte merece el buen encuentro que despacharon los azules en el último partido de casa, ante los langreanos, que llevó a Rogelio García a asegurar que fue «en el que mejor competimos», al margen de que haya habido otros más vistosos para los aficionados.
Otra preocupación del técnico es que aún no se cubrió la baja de Jeffrey pese a que hubo contactos con varios jugadores.