Avilés, Albina FERNÁNDEZ
El Avilés afronta el domingo, ante el Praviano, el segundo de los tres partidos seguidos que tiene en casa con el optimismo que da el haber conseguido el primer triunfo ante el Gijón Industrial y el objetivo de enlazar tres partidos seguidos sin perder. El técnico, José Manuel Muñíz, está muy satisfecho con el trabajo de sus pupilos. «Tenemos un grupo de trabajo impresionante. Los mensajes van calando y el equipo responde a lo que digo, no porque sea dogma de fe sino porque ven que es bueno para todos. Por eso vamos a ir creciendo».
El técnico blanquiazul tendrá que remodelar el equipo ante las bajas seguras de Labrado, por sanción, y Dani Granda, con gastroenteritis toda la semana, y la casi segura de Fer, también con fiebre y gastroenteritis. «Es muy difícil que Fer llegue a tiempo porque aunque se le quite la fiebre estará débil», explicó Muñíz.
El técnico convocó para el partido del domingo a los 16 jugadores disponibles: Dani Roiz y Pablo Villar porteros; Goyo, Iván Miranda, Lozano, Moisés y Uve defensas; Jorge, Fran Meji, Mimi, Serrano, Bastida y Juan Val centrocampistas; y Héctor, Zeus y Rúa delanteros. Muñíz confirmó ayer que Lozano debutará como central en sustitución del sancionado Labrado y que Juan Val y Fran Meji se disputarán un puesto en el centro del campo.
Lozano es un central nato, llegó este verano procedente del Siero con una lesión de rodilla y aún no se estrenó como jugador del Avilés. «Sería genial debutar en casa y ganar el partido», señaló ayer. El central tiene muchas ganas de estrenarse. «La lesión está olvidada y ya llevo mucho tiempo sin jugar. Tengo ganas de saltar al campo y hacerlo lo mejor posible».
Muñíz espera de él que aporte «fuerza y calidad» a la zaga. «Le fichamos para eso y aunque le falte ritmo lo va a hacer bien porque lo pasó mal con la lesión y tiene muchas ganas de jugar».