El partido del Santiago Bernabeu tuvo protagonismo asturiano, aunque ninguno de los jugadores del Madrid y el Tenerife fuese originario del Principado. El cuarteto arbitral fue íntegramente del Comité Asturiano, encabezado por el ovetense César Muñiz Fernández, que contó como jueces asistentes con el también ovetense José Manuel Fernández Miranda y con Rómulo Álvarez Zárate, de la Delegación del Nalón. El póquer asturiano del Bernabeu se completó con el mierense Pablo Fernández Pérez, que pita en Segunda B y debutaba en Primera División, como cuarto árbitro.