Los goles de Renato, Negredo y Kanouté ya habían sentenciado al Athletic en San Mamés antes de llegar al descanso. El Sevilla golpeó con toda su contundencia en el primer tiempo y ya de poco sirvió a los locales que Caparrós mandase entrar a Muniain y Yeste tras el receso. El Athletic, muy blando atrás, mejoró en la segunda mitad pero cualquier atisbo de esperanza se esfumó en el minuto 54 cuando Teixeira Vitienes mandó a Amorebieta a la ducha por doble amonestación. A falta de quince minutos, Jesús Navas completó la goleada para terminar de sacar los colores a un equipo que no fue sino un espejismo del que hace siete días ganó con brillantez e ilusionó a la Catedral frente al Villarreal. Con el marcador decantado, el partido fue coser y cantar para el Sevilla. Los de Jiménez tocaron la pelota a su antojo en un cuarto de hora final de tortura para el equipo rojiblanco.