Gijón, J. E. CIMA
Bilic entró a sustituir a Barral en los últimos 25 minutos y al cuarto de hora ya marcó y tuvo ocasión de lograr algún otro. El delantero croata reconoce que «a un delantero meter gol le da confianza y por eso estoy contento, pero más por la victoria del equipo».
Fue a celebrarlo a la zona de la grada donde estaba su esposa y su hija y también con su amigo Arturo que «me tiró una boina y me la puse. Había que disfrutarlo con todos». En cuanto al partido, Bilic explica que «sufrir siempre toca porque en Primera no hay ningún equipo que no sepa jugar al fútbol. En la primera parte veía al equipo con capacidad, pero fue tras el descanso cuando nos destapamos a jugar bien y después de lograr el segundo tanto ya era cuestión de tiempo saber cuántos más podíamos marcar. En esos momentos solo había un equipo: el Sporting».
Pero el croata no quiere lanzar las campanas al vuelo sobre el futuro en la Liga porque «hemos ganado a un equipo en puestos de Liga de Campeones. Estamos en el buen camino y seré feliz cuando logremos el objetivo de los 42 puntos. Habrá que luchar y trabajar mucho. Lo bueno es que con este resultado disfrutó mucho la afición».