Gijón, J. E. C. / N. A.
Esta vez se quedó sin marcar. Sin que sirva de precedente, Diego Castro se dedicó a suministrar balones para que sus compañeros pudieran anotar, algunos de ellos por primera vez en la temporada, hecho a tener muy en cuenta según el gallego. «A algunos jugadores les va a venir de maravilla estrenarse como goleadores porque tenían muchas ganas de hacerlo», explica. Y para reforzar su tesis aporta un ejemplo: «Sólo hay que ver las celebraciones tan efusivas de Luis Morán y de De las Cuevas en los goles, sus estrenos dan mucha alegría al vestuario».
Una labor goleadora que en el Sporting está más repartida que en muchos otros equipos, una ventaja para Castro. «Tenemos mucha gente capacitada para marcar. La lógica dice que serán Barral y Bilic los que acaben el año con más goles, pero los que partimos desde posiciones más retrasadas debemos contribuir anotando», afirma.
La imagen mostrada ante el Mallorca poco o nada tiene que ver con lo padecido en el Reyno de Navarra. Un Sporting bipolar que, para Castro, tiene que buscar el equilibrio. «La imagen ha ido en consonancia con lo que hemos demostrado en los partidos de casa. Hasta el momento hemos mostrado dos caras: como locales y como visitantes, esperamos que se puedan equilibrar las dos caras y que fuera de nuestro campo demos un poco más», reconoce.
Por otro lado, Lora pudo disfrutar de una tarde tranquila desde el lateral derecho. Para el madrileño, el empuje de El Molinón fue esencial. «Siempre que jugamos como locales se nota el apoyo de la afición y nos da un plus de fuerza y energía para intentar sacar los tres puntos», asevera.
Carmelo se estrenó en Liga durante un cuarto de hora, tras recuperarse de la lesión en la primera jornada de pretemporada. El canario explica que «ya me hacía falta volver aunque jugué solamente 15 minutos, pero no tengo molestias y así empezaré a coger ritmo de partidos que es lo que me hace falta».
El mediapunta añade que «desde que empatamos el Sporting fue bastante superior al mantener un ritmo alto y tocar mucho el balón hasta que encontramos los espacios. También creo que ellos se desfondaron un poco y lo supimos aprovechar».
El próximo domingo no habrá Liga y la próxima visita a El Molinón será la del Madrid, pero Carmelo dice que «ahora hay que recuperarse bien y no pensar en los merengues. Eso aún queda lejos». El futbolista explica que «aún no se nos pasaron los nervios del partido cuando íbamos perdiendo. En el banquillo se pasa mucho peor que sobre el césped. Y yo tuve la alegría de recibir muchos aplausos en mi vuelta a la competición».